Wednesday, April 30, 2008

Si queremos provocar el cambio III (En la cima)


En la cima.

Cuando la montaña se empina, cuando la áspera subida deja atrás a los domingueros y van quedando sólo los auténticos montañeros... el panorama ya no está tan transitado... las vías muchas veces son las primeras vías. Aproximación y ascensión, ensayo y triunfo... eso es la vida.

A veces soy muy ingeniero al escribir, claro... otras veces me dejo llevar por los sueños. Tengo un intento en lo que escribo... que mis amigos de lectura acaben lo que digo, lo mediten... estén o no de acuerdo... pero que capten algún matiz que les permita ser mejores... que les permita encontrar nuevas vías para ascender al a cima que es la culminación de una vida bien vivida.
Esta miniserie ha sacado de mí al ingeniero... al que busca hacer caminos para que sean otros los que los anden... si bien intento pasar por ellos primero.

Ahora mi autor es Marcel Brion, genial describiendo a Maquiavelo y la sociedad europea de finales del siglo XV. Ahí los hombres, renacentistas, buscaron un ser humano que se desarrollase sin trabas... Cesar Borgia, Alejandro VI, Julio II, los Sforza, los Gonzaga, los Colomna, los Moro... son personajes que no habrían atravesado los pasos únicos entre barrancos que marcan la vida. Nunca habrían aceptado otra cosa que su propia voluntad y el poder de su fuerza. Tiranos geniales sin trabas de conciencia para lograr sus objetivos. Muchos triunfaron, fueron señores de ciudades y les heredaron sus hijos.

Y yo ¿proponiendo un mundo de justicia? ¿recomendando unas sendas que ascienden la montaña, que llevan a lo alto, en vez de aconsejar la genialidad de hacerse con los valles, y gobernar imperios de intereses? ¿qué grande debe ser la meta y qué segura, para buscar lo novedoso... el imperio del amor, del servicio, de la delicadeza, del cuidado de los otros?

Nuestro amigo Maquiavelo habría propuesto hacer puentes, levantar estructuras... construcciones humanas que, ciertamente, habrían trasladado el poder de los tiranos de unas tierras a otras. Ahora no hacen falta. El "uniformador de la cultura" es la televisión que no sólo nos traslada a cualquier parte de la tierra sino que nos traslada un modo uniforme de pensar... válido para cualquier lugar del mundo.

Hoy los valles están controlados por sistemas de conducta que se llaman a sí mismos progresistas. Sistemas horizontales, del "carpe die", del instinto.

Por eso las montañas están tan despejadas. Pocos se aventuran al "per aspera ad astra" pero ahí están las cimas inmaculadas, sus vías preparadas, sus grados de dificultad, los engarces para las cuerdas, las fuentes de aguas cristalinas, los lirios de montaña, los paisajes de especial belleza a nuestros pies, el codearse con las otras cimas... y el mirar "de hito a hito al sol"

En la cima... silencio y no más preguntas. ¿O es el momento de Esa Pregunta?

frid

4 comments:

Anonymous said...

hola esta muy padre tu blog,mi blog es superflifli.blogspot.com

mercedes sáenz said...

Ingeniero en ideas esta vez me enfermé yo, fiebre que me tumbó en la cama. Nada que no se arregle con paciencia. Lei con detenimiento. Estás escrbiendo con mucha convicción y mucha belleza.La vida es tan parecida a la montaña. Todo lo que se encuentra en ella simbólicamente se encuentra en la vida. Cosa que no ocurre con la tierra plana, con el agua sola o con el aire. En las montañas se pueden combinar estos tres elementos, sin entrar en detalles de estar arriba o abajo o caerse o perderse o... mucho para decir y todos pueden imaginarlo.Un abrazo Frid. Mercedes

rasputinsky said...

Cuídese, Mercedes.

mercedes sáenz said...

Sonreí sin dudas Caminos, buen cuento para hacer de un pequeño de cinco años, ya desde entonces andabas lidiando con "montañas" más altas. Un abrazo y gracias. Federico