Saturday, December 13, 2008

Mi cuento de la Navidad: palabras de Navidad.


Los niños vuelan en ese indefinido entre imaginación y realidad, recrean mundos que no son reales pero en los que son muy felices. Ensayan la vida posterior pero saben que eso se acaba cuando dejan de jugar.

Si para esos niños el drama permanece cuando dejan de jugar, la madurez y el dolor les pueden acompañar el resto de su vida. El niño juega y es feliz en el juego aunque le toque ser el malo que pierde después de haber sido "muy malo".

Los niños miran el Belén y siempre le toca a uno ser Herodes que va con saña persiguiendo "judíos y ovejas u otras figuritas del Belén" y los padres entran en el juego y les muestran qué es lo principal del Nacimiento.

Con la lección aprendida ya saben que hay tres figuras a las que han de tratar con muchísimo respeto: el Niño, su Madre y José. Para ellos es el Belén.

Y, a veces, se ve al pequeño mirando el Nacimiento y diciendo para sus adentros a Jesús Niño, que es niño como él y que... bueno... que le promete ser bueno. Y esa palabra, dicha al Niño de Dios, es palabra que revota, que va y vuelve. Jesús es la Palabra y crea con ella la bondad en el pequeño pedigüeño.

Muy buenos se vuelven los zagalitos esperando que otras figuras que mueven a su antojo acercándolos o alejándolos del Pesebre se porten bien con ellos.

Sus voces van acompañadas de cartas, cartas que llevan ilusiones, cartas pidiendo la Luna. Ahí, entre sus padres y ellos la "palabra" no es creadora, no es omnipotente. Pero puede arropar la realidad diaria con el oro del cariño... que ese sí que puede ser inmenso.

Palabras más limitadas pero que tienen un resquicio que conecta con la eternidad: ¿Deseos de paz y amor?. Si entran en el Pesebre y abren el corazón al Niño Dios... esos deseos crecen y se hacen inmensos. ¡Tan inmensos que no hay límite humano!

Hubo una niña albanesa que dijo que sí al Niño Dios delante de un Pesebre... hace muchísimos años... y fue diciendo que sí a ese Niño al que vio en una Cruz enclavado y su trabajo y el de sus hermanas llegó a miles y miles de hombres siendo las manos, la sonrisa y el corazón de Dios.

Palabras de Navidad sembradas por niños en un Pesebre. Pero quien está ahí, entre pajas y "desnudito" es Dios y su paga es la paga divina.

Muchos de esos niños de hoy llevarán después de Navidad, como regalo de Reyes, una semilla de Amor tan grande como la de Madre Teresa. Es cuestión de que la cuiden y también lo hagan sus padres.

Niños que llevan tesoros, tesoros divinos. ¡Cuidadlos que es Navidad!

frid

Monday, November 24, 2008

El príncipe de la paz

Los hombres grises tenían que inventarse una nueva mentira. La luz de la "ciencia" había acercado también, aunque tarde, a grandes hombres a la verdad. El icono de la ciencia no era seguro para su plan de oscuridad. Y es que aunque el "príncipe de la luz" había decaído mucho desde su antigua batalla, él era consciente que la luz... incluso la luz caída, reflejaba un destello de verdad derivada de la justicia divina.

Ciertamente la ley, el premio y el castigo, la ciencia, el conocimiento, todos esos aspectos reflejaban un orden que llevaba a la luz, al color, a la vida.

Por eso inventaron un nuevo personaje en sus laboratorios de imagen.

Ese tipo de personaje debería de tener aspecto saludable, con una gran sonrisa, animado, y debería controlar el lenguaje como "los ángeles". Su mensaje siempre de paz, concordia, alianza... y su realidad... eso no importaba tanto porque entraría la oscuridad sin que los hombres se diesen cuenta.

Paz fomentando el divorcio, la ideología de género, el uso irreflexivo de la sexualidad, el "carpe die", la salud corporal. Modelos: los triunfadores terrenales, los artistas, los nuevos artistas o embaucadores o políticos. Y sólo ofreciendo la fase saludable del ciclo de la vida, y en los estados anímicos más atrayentes.

Esa paz trajo rotura de familias, soledades, hijos no deseados, aborto, deseos de acabar la vida al reducirse la salud, el hastío, los suicidios, la violencia entre "compañeros", la insolidaridad con el vecino, la droga, el SIDA, el aumento de la delincuencia y de las salvajadas.

Pero como ellos predicaban paz, paz y paz... los "príncipes de la paz" echaron la culpa a los que denunciaban el mal, a los que decían que ese paraíso terrenal era imposible, a los que hablaban en otro lenguaje... porque para ellos "la verdad se crea en el lenguaje" y quien habla de crisis de valores, o de pecado, o de conciencia, o de derechos del no nacido... ese es culpable de que ellos no logren su paraíso prometido.

Los hombres grises han fabricado ya varios de esos personajes que van por el mundo hablando de avanzar, de progresar... con un lenguaje de paraísos terrenales de futuro al tiempo que rompen lo más íntimo del ser humano sustituyendo amor por amoríos y pasiones, verdad por consensos o elecciones arbitrarias.

En la fábrica de máscaras venden ahora máscaras de cera con sonrisas inagotables... máscaras para rostros de hombres muertos, de hombres sin conciencia, sin alma... con una vida que no lleva a ninguna parte.

Sin embargo aquí estamos tú y yo que seguimos viendo la vida de colores, que seguimos escuchando la voz de nuestra conciencia, que tenemos alma.

Y con gente con alma... el sol seguirá saliendo mostrando que es posible derrotar a los hombres grises con la vida... la vida de colores.

frid

Artículos relacionados:

aljibes agrietados.

Las máscaras.

Las tácticas de los hombres grises

El muro de los espinos.


La cazadora de serpientes.


En otra Galaxia (7). La serpiente de colores escribe de encargo.

Sunday, November 23, 2008

Iconos de Cristo (y III) Todos los dolientes.


Todo ser humano puede ser, si lo desea, una imagen viva de Cristo. Él se hizo dolor para asumir todo nuestro dolor.

Sin embargo, ese dolor es un gran misterio, porque hace entristecerse al Dios Encarnado. Él exclama en la Biblia: "¿acaso quiero que el hombre sufra y muera?". Y es que el plan divino no era ese, este es el camino que elegimos en nuestra libertad.

Quisimos probarlo todo, quisimos ensayarlo todo, sin freno moral alguno... quisimos "ser como dioses" e introdujimos la "caja de Pandora" del dolor, del sufrimiento y de la muerte.

La ingeniería social actual es un ensayo más de la elección del "árbol de la ciencia del bien y del mal". Estamos probando algo que hará mucho daño y que mostrará el mal oculto del relativismo... aunque no hace falta decir que es "oculto". Ya ha introducido MILLONES de muertos inocentes y manipulaciones descaradas sobre la vida humana. ¿Qué saldrá de todo eso?

La ciencia del bien y del mal es TAMBIÉN ciencia del MAL. Y el mal tiene su fruto evidente. El experimentarlo todo traerá dolor e Iconos de Cristo rotos. Porque los primeros en padecer esa ingeniería son los INOCENTES.

Hitler aniquiló inocentes: primero judíos, luego eslavos, luego... Le pararon los pies.

Stalin aniquiló inocentes con el "pseudo nombre" de capitalistas o enemigos del pueblo... Le paró la ruina de su país.

En España, en el 36, se intentó aniquilar la Iglesia. Les paró el caos que ellos generaron.

Ahora, el nuevo "modernismo", los nuevos paraísos, intentan aniquilar la conciencia, la familia y manipular la vida... ¿Quién les parará?

Me decía un amigo: son tiempos de rezar ¡y mucho! o de sufrir ¡y mucho! pero podría ser que sean tiempos de rezar y de sufrir... ¿Nuevamente crucificarán a Cristo en los Inocentes?

frid

Thursday, November 20, 2008

Iconos de Cristo (II) Los niños.


Me ha emocionado leer cómo a la Madre Teresa de Calcuta, Jesús le pone en el corazón la preocupación de los niños de la calle, que no le conocen y pecan casi por ignorancia.

Duele oír al Señor, adulto, que al que escandaliza a un niño "más le valdría que le colgaran una piedra de molino y se echase al mar". ¡Terrible matar el alma de un niño, hacerle perder la inocencia!

Dios ama especialmente a los niños y a los que viven frente a él "vida de infancia", que es algo muy recio. Y eso lo notamos los seres humanos, "imagen de Dios" en la protección que hacemos de los niños. Siempre están en la boca de la gente civilizada: "que si programas en horario infantil, que si evitar juegos que fomenten la violencia, que si no debemos dejarlos sólos en el vehículo, que si su salud y alimentación es sana".... pero...

Hay "peros" en la actitud del hombre ante el divorcio: "Drama infantil, angustia, escándalo... porque los padres no se amaron lo suficiente"...

Y la "escala de valores"... el niño "puede esperar" al coche, a la segunda vivienda, a las vacaciones en tierras exóticas; y el "hermanito" ¡qué caro está el hermanito!

Y lo que ven en la calle, y lo que quieren enseñarle nuestros políticos... "escándalo y corrupción de menores" confundiendo formación con "no poner riendas a los sentimientos".

Iconos vivos, pero rotos, perdida la inocencia y entrando en la adolescencia sin valores, sin recursos morales, sin saber qué es el bien, juzgando si es su padre, su madre o su nuevo padre el bueno o el malo, viendo como natural la porquería televisiva...

Iconos rotos con difícil remiendo porque el alma perdió la inocencia, porque el niño perdió la confianza, porque el mal y el bien se mostraron con toda su crudeza.

Dicen: "para que no sufra remordimientos, nos hemos cargado su conciencia". Los que lo dicen ¿fueron niños, o fueron enfermos de la cabeza?

Porque la conciencia de bien y de mal, unida al amor de los padres se estabiliza con el perdón, con el arrepentimiento... y así se aprende que Dios, que nos quiere más que nuestros padres, siempre está a nuestro lado para perdonar, ayudar, amar... ternura de Dios derramada entre la ternura y sencillez de la infancia.

No es de extrañar que Teresa de Calcuta tuviese urgencia para mostrar el rostro de Dios en la infancia.

frid

Árbol caído


Es una historia verdadera pero merecería ser un cuento, porque los cuentos son sueños... y el árbol seguiría en pié.

Hace tiempo, en la calle del Coso, en Zaragoza, se erguían altos y lozanos unos Plataneros que con sus ramas despuntaban hacia el cielo. Eran el orgullo de la calle, si bien... de vez en cuando, con unas grandes grúas, las ramas que se acercaban a las ventanas eran podadas.

Los vecinos amaban esos árboles, pero en la calle. No querían que un día la rama, atrevida y curiosa, asomada por la ventana... entrara juguetona a la habitación de los niños... porque en invierno habría que cerrar y calentar el cubículo de la vida humana.

Árboles fuera... niños mirando por la ventana y soñando que eran los palos mayores de barcos que navegaban por el Ebro hasta el Mediterráneo. Quizá algún niño de esos es hoy marino. Otros recordarían sus veranos en el Pirineo y multiplicarían el árbol en multitud enmarañada con las ramas muy prietas por las que el ardilla juguetera huyendo de la astuta zorra.

Un tiempo hubo que la sensibilidad vecinal se hizo muy grande... entre los vecinos de otros barrios. Y, cuando llegaba la hora de la poda, necesaria para compatibilizar la vida del árbol con la vida de los vecinos de la calle, surguían manifestaciones de protesta, cartas al director, mociones municipales... un guirigay nada pequeño por unas "ramitas" porque era "sangrar al árbol", "hacerlo sufrir de modo innecesario".

Ha pasado el tiempo y, este otoño, un día he mirado y he visto los árboles hechos leña. Hoy, curiosamente, gobiernan los que antes protestaban. Y, como es obvio, no se han manifestado.

Es cierto... "el árbol" ya no sufre... es un tocón desmochado.

Se ha hecho silencio en el mirar de los niños desde los pisos del Coso. Sus ojos pueden ver el cielo sin trabas, pero ya no están esas ramas por las que, en sus sueños, trepaban a mundos imaginarios.

Hoy hay más asfalto, más cemento. El Coso de Zaragoza es más urbano.

Plazas duras, calles duras, árboles cortados... y lo que más me duele es que aquellos que los defendieron, tengan el alma seca, sean como postes hechos de madera sin alma que lleve la savia por sus vasos.

Hoy estoy triste porque los amantes del árbol mintieron... lo talaron.

frid

Wednesday, November 19, 2008

Iconos de Cristo (I). El Niño

La madre mira con ternura al hijo. El niño ha nacido en la pobreza... pero está arropado por el cariño y el calor de María. Es el Hijo de Dios y está desnudo e indefenso. Ternura...

La madre, la madre de todos los tiempos, mira a su hijo con ternura. Es un reflejo de ese Amor anunciado en el Paraíso y reflejado en la "Mujer vestida de Sol".

En el paréntesis del inicio de los tiempos y su final... la madre y el niño. ¡La vida!

Entrega que adentra en sabores, canciones y colores navideños.

Los hijos nacidos reflejan al Niño de Dios... ¿Y los que no nacen? ¿Dónde la imagen del amor divino?

Amores truncados, Santos Inocentes... ahí pudo la Bestia devorar al niño que "la madre" llevaba en sus entrañas. Rompió iconos de Cristo.

Pero la serpiente antigua no ha vencido. Un restaurador, ahí arriba, entre los ángeles, recompone esos cuerpos destrozados, recupera esas almas que "casi no han vivido" y los presenta ante la Madre que tiene, ella sí, entrañas de amor infinitas en las que caben todos los niños que han sido, son y serán hasta que venga a la tierra el Primer Niño.

frid

Tuesday, November 18, 2008

Otra sensibilidad (y III) El perdón


Estamos muy equivocados cuando pensamos que el "perdón" es cosa de poderosos. Nos vemos en la imaginación ante un juez que, por misericordia y con todo su poder, nos reduce la condena, nos da otra oportunidad, no considera nuestra falta... pero eso es sólo una parte de la realidad y la menos importante.

Estamos ante el juez porque hemos hecho daño al débil, porque hemos atropellado al inocente. Y es él, el que no tiene, el que hace el más importante acto de perdón. Es él el ofendido.

Cristo en la cruz es el que perdona. Es él el ofendido, el crucificado, el muerto por nosotros. Quiso ser "juez" y "víctima" para enseñar dónde está la raíz del perdón y su riqueza.

El que no tiene, el que no es nada... disculpa y perdona y ¡reza por el que le ofende! "Magnífica súplica del Padre Nuestro".

Perdonan los cristianos que sufren en sus carnes cómo a un párroco de la India lo matan los fundamentalistas indúes; perdonan los cristianos que sufren en sus carnes la persecución implacable en tierras apropiadas por el Islam; perdonan los católicos que viven la fe en clandestinidad en la China continental... perdona la víctima a su verdugo.

En "miniatura", con ofensas reales, perdona el cristiano a los poderosos que, en Occidente, imponen asignaturas que atacan su fe. Perdonan y resisten.

Perdona también el inocente que por su fe es arrinconado por grupos tipo masónico a pesar de su valía profesional. Perdona la víctima al sectario. Perdona pero resiste y defiende sus derechos.

Ahí nos jugamos también la vida, la vida eterna si claudicamos.

Pero... ante esas ofensas... ¿qué son las ofensas en el ambiente de familia? Pequeñas escaramuzas de cachorros que juegan juntos y, a veces, se hacen daño. Ese perdón es perdón de amor a la persona amada. Es un perdón tierno pero que templa el alma para los "grandes perdones".

Porque para perdonar como Cristo paciente... es preciso perdonar muchas veces como padre, madre, hijo, hija... amante.

Y es que el cachorro en sus juegos se adiestra para la "gran lucha"

frid

Monday, November 17, 2008

Otra sensibilidad (II) El enfado


Hielo, témpano de hielo... en el que las palabras chocan y no penetran salvo que, como "crampones", entren clavándose para fijar la pisada resbaladiza.

Todo duele, todo se toma a mal... no hay remedio. La dureza y terquedad del niño aparecen en el hombre maduro. Se ha dejado llevar por el sentimiento y su orgullo, su Yo, se siente pisoteado.

A su alrededor los familiares y amigos están asombrados, con guantes de seda intentan reconducir el corazón herido. Alguno piensa que los témpanos ajenos se los ha clavado en el corazón al grito "me estáis haciendo daño", "no hay derecho", "me siento ofendido"... y, de verdad que era un asunto pequeño.

Suena a berrinche infantil: "no como", "no respiro"... y su hielo penetra poco a poco en los corazones de familiares y amigos. Ellos sufren en el sufrimiento ajeno. ¿Calor para deshelar el témpano?

¿Quién sufre con el enfado del amigo? ¿No puede considerar que un pronto es comprensible, pero su permanencia aisla el corazón de los que antes le amaban y eran amados? Rigidez frente al enemigo puede que valga, pero ¿a qué viene ese cambio de actitud ante los que siempre le han querido?

El adolescente piensa de modo trágico ante los defectos de sus padres. El enfado, el hielo duradero, es actitud adolescente, es tragedia que hiere a los que amas.

¿Comprender al que te ha ofendido? Cristo en la cruz sintió el abandono de sus amigos pero aún así su corazón amante estaba pronto para el perdón.

Los amigos se desenfadan con el bálsamo del perdón y, entonces, no ha pasado nada. Mejor dicho, la amistad ha madurado, el hielo se ha derretido y los corazones vuelven a restañar heridas que no deberían haberse producido.

¿Debilidad saber perdonar? No, perdonar acumula amistades, que son las riquezas que atesoran los corazones humanos.

frid

Sunday, November 16, 2008

La humildad de la negrilla


Este año ya se acaba la temporada de setas, las heladas han hecho que este fin de semana pudiésemos recoger "helados" de lo más variado: helado de níscalo, helado de seta de cardo, helado de negrilla... pero esa, la humilde negrilla... seguirá durante unos días siguiendo su vida útil, será probablemente la última en despedir el otoño.

Muchas madres de familia que conozco tienen aficción a hacerse una tortilla de negrilla, de "tricoloma terreum" si fuesen biólogas o expertas latinistas, o, en catalán, de "fredolic" que quiere decir "ratoncillo".

Yo la tengo simpatía desde que, en Pamplona, siendo profesor de un Colegio, de Irabia, un padre me llevó a un bosque con su hijo para recoger negrillas. La madre nos preparó algo con negrilla pero luego, el resto, lo puso en conserva para que les prolongase el sabor del otoño, que es sabor a seta, a hoja caída y mojada y a la nostalgia con la que se recuerdan los buenos momentos que son ya historia.

El otoño es preparación para el hogar, para mirar la nieve desde la cristalera... para entrar, en nuestra tierra en la Navidad. Hogar y hogar de Dios, intimidad y eternidad juntos alrededor de la chimenea... o "tiempos modernos" alrededor del radiador. Pero es preciso suplir con calor el frío exterior.

El final del otoño es el final de la negrilla que casi pone un pié en el invierno... y lo consigue en inviernos benignos. Y no se queja si dices lo que se dice cuando se coge negrilla:

"Sólo vale la pena agacharse cuando encuentras un rodal"... "Cuando llenemos la cesta dejamos ya la negrilla y pasamos a otra seta"... no se lo toma a mal y sigue, en nuestros caminos, mostrando su abundancia y generosidad.

Por la negrilla no salen camiones en su busca como por los níscalos, la seta de cardo o los boletus edulis... por la negrilla salen los niños para llevar un puñado con el que su madre hace la "famosa tortilla de negrilla".

frid

Friday, November 14, 2008

Otra sensibilidad (I). El amigo

El país puedes ponerlo donde quieras, pero reina la paz...

Es un lugar en el que todo invierno tiene la esperanza de la primavera, donde los caminos llevan a montes donde pueden verse y recorrerse sendas que discurren zizagueando por los arroyos de montaña.

Ahí hay tanto que mirar, tanto que contemplar. que para hacer que alguien sacrifique su tiempo y se dedique a la política es preciso vencer miles de barreras. ¡Se está tan bien viviendo!

Eran dos amigos, pensaron en sus charlas de café que podían hacer algo, sacrificar su tiempo y parte de esa distracción campestre tan necesaria, para servir a sus compatriotas; y entraron en un Partido Político, con voluntad de servir, sin necesitar la política para vivir... y se propusieron ser asesores, asesores sin sueldo... redactaron informes, les tomaron confianza y subieron.

Uno era el jefe, el otro en las cuestiones del Partido estaba en su equipo. Todo iba bien... pero ¿existe en la tierra el paraíso?

Los políticos pedían con frecuencia los informes al segundo y, poco a poco, sin darse cuenta, empezó a despachar directamente con los de arriba. Su amigo no se dio cuenta... hasta que un día, en la remodelación del Partido, el que mandaba pasó a ser el subordinado.

Extrañado pensó que su amigo no se había dado cuenta de que le había puenteado...

Cierto. Su amigo no se dio cuenta porque algunos de los informes salieron de su mano. Debió pensar que premiaban su valía.

Uno decidió volver al monte, continuar contemplando el mundo maravilloso en el que vivía. Trabajo y descanso... y cada día más feliz.

El otro... siguió subiendo, con las tensiones propias del que sabe que no debe permitir a los suyos puentearle. Tiene experiencia.

Siguen amigos pero hay un punto en el camino en el que ambas sendas ya no van paralelas.

frid

Wednesday, October 29, 2008

Caídos en combate


Frío, viento, lluvia. Y es un día de otoño que, de pronto, se ha vestido de invierno.


Y ahí están los zaragozanos asombrados, desempolvando paraguas oxidados y afrontando el parte meteorológico.


Alerta amarilla, poca cosa... en Huesca es alerta naranja. Al menos ahí el mal tiempo se viste con el manto inmaculado de la nieve. Aquí sólo llueve... pero llueve como suele hacerse en Zaragoza, en horizontal para desesperación de la protección paragüera.


Van cayendo, ahí en el suelo, en papeleras, en portales... son residuos de varillas, telas y mangos retorcidos. Un golpe de viento malicioso y da la vuelta al paraguas como a un pulpo derrotado.


No nos acostumbramos. Aquí en quince días llueve lo de todo el año. El viento, es compañía de diario, pero el agua con el viento es una mala jugarreta.


Más que artificios de varillas se necesita la coraza y el escudo para protegerse de las lanzas de agua que lanza el aire arremolinado esperando llevarse su ración de paraguas muertos.


No nos vale que nos digan desde su rincón, en un charco de agua y desaliento: ¡no estábamos preparados! Y es que aquí, en esta tierra, ruina del negocio paragüero, se venden los paraguas de desecho.


Hoy ya sólo hace viento. Los chatarreros recogen los despojos, las bolsas de plástico, cual cometas, se levantan en vuelo helado. Ya se sabe: tres días de viento y volverá la calma, pero calma ya sin paraguas hasta nueva temporada.


Cementerio de paraguas es Zaragoza este primer día de invierno adelantado. Y, como una broma, volverá el sol, volverá la calma y, tímidamente, iremos a la tienda a reponer nuestra indumentaria contra el agua con mercancía que, sabemos, morirá al primer envite del cierzo envalentonado.


frid

Tuesday, October 28, 2008

Otoño de colores

Dios, cuando llega el otoño, debe volverse algo travieso y encarga en una tienda de pintura una paleta de pintor.


El tendero, hombre serio, cuando ve a Dios aparecer por la puerta, le ofrece colores serios, de esos que no llaman la atención.





Pero es que no conoce al "artista" que le dice, cariñosamente, esos no... y qué tal esos rojos, y ese amarillo chillón.





Es que se trata de alegrar al mundo antes de que llege el invierno con todo su furor.





Cuando sale el Señor de la tienda los colores alegres, todos, se han agotado y el tendero, poniendo el cartel de cerrado, espera el fin de semana para ver qué trastada ha hecho en el monte su Dios.





El sábado prepara su mochila con un almuerzo ligero, una cámara de fotos, un chubasquero por si las "gotas" y se lanza al monte siguiendo las huellas de su Señor.





Y mirando los bosques, el suelo, el aire y el agua... se da cuenta de que el Señor es un buen pintor.





frid





Saturday, October 11, 2008

La armó Santiago, o fué María?


Estimado sobrino:

Hoy te voy a contar un cuento muy especial. Como sabes mañana, toda la familia, vestidos con traje regional iremos a la Virgen, a la Virgen del Pilar, a ofrecerle nuestro afecto, nuestra vida entera, y como signo unas rosas rojas le vamos a llevar.

Sabrás que todo comenzó cuando un tal Santiago, amigo de Jesús, después discípulo,antes pescador y algo tosco, vino a nuestra tierra a predicar a los habitantes de la ribera del Ebro que ese Jesús nos quería con locura, dio por nosotros la vida, resucitó al tercer día y era además el Hijo de Dios.

Nosotros en aquella época estábamos bajo la dominación romana, o más bien, éramos romanos de verdad, teníamos nuestros dioses, nuestros espectáculos, y vivíamos tranquilos algo lejos del poder de la loca ciudad Imperial.

No estábamos para novedades, y no queríamos cambiar nuestra cómoda forma de vida aunque eso significase para muchos esclavitud, para otros indefensión y para los más pudientes el miedo a ser llamados a la Corte Imperial para surtir al Emperador los productos de la tierra o la diversión de un instante con miedo de caer en desgracia y acabar en la arena con los leones u otras fieras feroces, si no te mandaban suicidar.

Roma era grande, pero era infeliz. Y lo que predicaba Santiago era tan hermoso que no podía ser verdad: todos iguales, hijos de Dios.

Nos pusimos tercos salvo unos pocos, dicen que doce.

Desesperado Santiago iba a dejarnos, cuando nuestra Madre la Virgen, que estimaba la nobleza del Apóstol, se vino a Zaragoza en carne mortal, trayendo los ángeles con Ella un auténtico pilar.

Hoy ya se ve que Zaragoza sin ella no es lo mismo, que la tenemos incorporada en nuestras venas, que la sentimos en el corazón en forma de canción jotera, que la miramos, así pequeñica, y no podemos dejarla de mirar.

Mira, sobrino, que tus padres, hermanos y tíos estamos de fiesta muy grande, porque hoy celebramos a nuestra mamá.

frid

Monday, September 08, 2008

Premio Morilandia sabor de la esperanza.

Raul Flakillo tiene la culpa, se le ha ocurrido premiar a este blog de cuentos, con una cadena que deriva del blog de Morilandia, que es el creador del premio.


Algo que me tranquiliza es el color verde del premio. Si fuese moza diría que sólo "la bella al verde se atreve", siendo mozo el verde es el color del "moro" pero también de la esperanza. Y, en este sentido espero que prime la esperanza. ¿Un mundo mejor es posible?

Si en vez de increparnos en la bloguería nos distinguiésemos en lo positivo, si en vez de crispar uniésemos... y, que se me vea el plumero, si defendiésemos TODA vida humana, habría por supuesto más hombres en el planeta, pero también más mujeres. Y habría más y más alegría. Estaría seguro que nacerías una vez encargado y no tuvieses que desteñir el verde esperanza por el negro funeral.

Suelto mi plumero y tomo el curso del post para premiar a algunos de mis amigos, de los que cito:

De hombres y ratones de Fernando Inigo por su chispa polémica.

Mercedes Sáenz por ser poeta y crear mundos.

Blog de Patricia Lorente por su sentido común.

Pensamientos de un caminante porque juventud y sentido común están unidos.

Diario de mi pintura por su simpatía en el dibujo.

Es claro que no agoto aquí la relación, pero también es claro que la cadena, una vez formada, seguirá, seguirá y seguirá como un verde oceano lleno de vida y de peces.

¿Verde o azul? según el momento y según la orilla. Al final retoma el azul para fundirse con el cielo y llevar los peces al aire, y las aves al mar.

Y ¿la tierra? Ahí están nuestros ojos para mirar la fotografía que nos ofrece Raul Flakillo o los cuadros de Rosario en Diario de mi pintura

frid





Friday, September 05, 2008

La casa del reloj (1)


No es normal vivir en una casa con reloj; aparentemente es simplemente un instrumento que marca la hora, un referente para el viajero... si bien, desde que los relojes digitales empezaron a funcionar, esos relojes públicos, las casas con reloj, están en claro retroceso.

Vivir en una casa con reloj es algo único, difícilmente imitable. Sólo unos pocos son los privilegiados... y en los barrios nuevos, donde lo digital triunfó de primeras, ya no se piensa en una casa con reloj, salvo con pantalla de plasma y números rectilíneos marcando el segundo y sin posibilidad de retroceso o adelantamiento.

En los barrios nuevos la prisa, la vida... se mide con precisión de segundos. Menos mal que los autobuses siguen sufriendo atascos y los viandantes padecemos la costumbre de pararnos y hablar del tiempo con los vecinos, aunque cada vez menos. Pero podría pasar que se lograse la precisión milimétrica para todo, la conversión del barrio nuevo en una maquinaria de precisión de plasma y cuarzo... ¿Con hombres convertidos en meras máquinas de trabajo, sin sentimientos, viviendo como extraños?

El reloj de verdad, el reloj de edificio, tiene una enorme carcasa y una estructura soporte para sus campanas, para sus mecanismos, para sus programas manuales y para las melodías que lo hacen irrepetible y único.

Alguna casa se construyó como excusa para albergar el reloj. Es lo que daba prestancia al edificio. Pero ahora, con las marquesinas con reloj incorporado, con los relojes de cuarzo de dos euros, con la precisión milimétrica, ya no miramos al cielo, sino, lo más, a la muñeca.

El sonido del reloj marcando las horas nos parece como el campanario de una Iglesia; no lo identificamos ya con el antiguo medidor del tiempo ciudadano.

Y, el relojero que era quien antes tenía a la ciudad en vilo con los adelantamientos o retrasos de la maquinaria, hoy es un artesano de rarezas.

Lejos quedó la época en la que la contienda de precisión entre edificios con reloj era una contienda de interés local. Los partidarios del reloj de la Diputación frente a los de la Caja de Ahorros, o de los del Ayuntamiento ya han dejado de discutir.

Todos esos relojes, relojes viejos, son juzgados por el cristal de cuarzo, uniforme y que hace que miles, millones de seres humanos, vivan a la misma hora, el mismo minuto, el mismo segundo. Hay uniformidad horaria y languidez en los carrillones.

Pero, ¿quién tiene la dicha de vivir todavía en la casa del reloj?

En realidad ese es mi caso.

Por cierto, aquí hablan de mi propia casa: ¿PARIS? NO, ZARAGOZA.

Friday, August 08, 2008

Ojos que vuelan



Mis ojos miran el agua, y son mar.

El mar se encrespa con el viento, y rompe las cadenas.

El agua se levanta sobre el rompeolas y penetra tierra adentro.

Penetra en las conciencias, rompe las puertas resecas.

Y sólo encuentra habitaciones vacías, sin alma decoradas.



Mis ojos se elevan hacia el viento, y son aire.

El aire levanta las techumbres, desnuda las viviendas...

Penetra en los rincones de edificios de los hombres.

Y sólo encuentra aire y vanidad.

No hay nada sólido en las ideas que defienden.

Son tejados que cubren desnudeces.



Mis ojos se elevan, miran las estrellas y son luceros en manos buscadoras.

Ahí arriba, más allá de nuestra tierra hay ojos que nos miran.

Y esos ojos, sin levantar techumbres, sin derribar puertas... nos encuentran.

!Escondimos tan dentro de nosotros la conciencia!

que sólo con la muerte se rescata.



Asombro: ¡mis teorías aire!, ¡mis construcciones agua!

No hay nada que llevarse a las estrellas, ahí no cuenta nuestra labia.

¿Amaste? ... de verdad que amaste?.

.. porque si no es a todos no lo hiciste.

¿Cuidaste?... de verdad cuidaste?

... porque si no es a los cercanos, no cuidaste.

¿Fuiste alguien?... de verdad lo fuiste?

... porque si sólo te hiciste a ti mismo, nada hiciste.

frid

Thursday, July 31, 2008

aljibes agrietados.


Tienen fuerza los profetas como Jeremías al ofrecer imágenes sobre el pueblo judío y su empeño de construir un mundo sin contar con Dios, aliándose con los pueblos vecinos ante reyes más poderosos. La solución que daban era confiar en Dios y Él, fiel a su alianza, les salvaría. Pero eran como aljibes agrietados, incapaces de retener el agua.

Los hombres grises se empeñaron en fabricar un mundo sólo con sus manos... y rechazaron lo que los ojos les comunicaban de la armonía del Universo, de la belleza de lo creado. Y se refugiaron en los "engaños visuales", afirmando que la vista engaña... que la naturaleza, ¡que es tan hermosa! es una mentirosa. Y se arrancaron los ojos. Y ya no vieron más.

Pero comprendieron que había algo en su interior, otra luz que les guiaba aún ciegos, era la luz de la inteligencia, chispa del saber divino, ¡maravilla del poder humano! y vieron que a veces erraban en sus cálculos y dijeron que la razón era una mentirosa. Y se arrancaron ese olfato por el que discernían el bien y el mal. Y ya no olieron ni sintieron nada. Quedaron a oscuras.

Pero aún así tenían una voluntad que dictaba apetencias y quereres, eran ¡sus manos! pero vieron que chocaban con otros seres. Las manos iban todas al mismo pan... y decidieron cortarse las manos. Perdieron el tacto.

Y decidieron que una mayoría les marcase donde ir, qué pensar, qué decir, qué tocar... y se hicieron esclavos... ellos que habían elegido ser ellos mismos, acabaron sin ser nada... aljibes agrietados.

Con el tiempo... mucho tiempo, y vino un niño al poblado; manejaba el barro... hacía figuras maravillosas de ovejas, de carneros, de árboles... y después de cocerlas las dejaba en el suelo... ¡y cobraban vida! brillaban al sol, lloraban con la lluvia, se estremecían con el viento... tenían ojos, vista y tacto.

Los hombres grises quisieron ser modelados por el niño. Él les miró e hizo un botijo, un botijo agujereado. Lo dejó en el suelo y ahí se quedó plantado.

Secos se vieron y lloraron... de los ojos se les cayeron las escamas. Asombrados vieron que el llorar les salía de dentro... despertó la conciencia, se dieron cuenta que eso era bueno, que necesitaban de otros, se tendieron las manos, recuperaron el tacto... se hicieron libres y adquirieron el color de carne, y con el color la vida y se fueron bailando.

El niño miró a lo lejos... su mirar era de estrellas, eterno. ¡Qué necesitados son los hombres que teniéndolo todo andan siempre mutilándose, haciéndose daño!

frid

Friday, July 25, 2008

El motorista


Esta tarde llamaron al timbre del portero automático. Era un motorista, traía un paquete certificado.

Al principio pensé que sería como la otra vez que vinieron varios de la Delegación de Gobierno para informarme que aquella manifestación no estaba permitida. Que no podíamos manifestar nuestra repulsa a la banda asesina ETA por poder influir en el proceso electoral.

Bueno, no era exactamente así, pero el gobierno que mandaba y el después elegido, el mismo, estaba y está dialogando con ellos... o ¿ahora no? Ahora la cosa parece haber cambiado. Mataron a uno de los suyos y el mártir les aupó en las elecciones vascas. Volvieron a ganar. Pero han pactado los grandes partidos. Mis dudas porque no recuerdo que hayan cumplido alguna vez lo pactado.

Pero no hablemos de política, que estamos hablando de un motorista.

Me llegó. "Filos de lata" entró en mi casa. Cortan el alma sin hacerle daño porque donde hieren revitalizan con la reacción de vida y de rebeldía. Magnífico motorista que cruzó el charco... de Argentina, de Buenos Aires, de nuestra tierra hermana. Hermanados por las letras de Cervantes, ese marinero que peleó en Lepanto y sin un brazo se dio tan buena mano.

Hoy tengo un trozo de Mercedes, de Mercedes Sáenz conmigo, en mi bolsillo... ¡y promete buena compañía!

Agradecido.

Federico

Tuesday, July 22, 2008

Las máscaras.


Del teatro griego provienen las primeras. Con ellas se podía disimular el estado de ánimo. Una profunda tristeza se ocultaba en un rostro risueño. Pero eran sólo eso... máscaras.


Llegaron los hombres grises, expertos en la mentira y el disimulo... asistieron al teatro y vieron el poder de las máscaras. E hicieron máscaras perfectas, soldadas al rostro y todas ellas máscaras risueñas.


La risa siempre ha atraido simpatías si no es demasiado extensoria. Pero la sonrisa desarma, recuerda la primera comunicación de agrado y placer del ser humano. Es una señal inefable de que "todo va bien". El bebé no habla pero ese gesto es un gesto eterno para transmitir tranquilidad y desarmar a la madre.


Los hombres grises sabían que su arma era la sonrisa... pues su discurso debería decirse con máscara de llanto ya que era el discurso que mataba la esperanza.


Y con una sonrisa hablaron y progresaron en la dicción. No basta sonreir, hay que hablar exaltando, con firmeza, incitando a compartir el proyecto... un proyecto de "progreso" y de un fururo de felicidad ante el que vale la pena sacrificar cualquier cosa.


Y han hecho reales progresos en la mascarada: sonrisa, dicción segura, vibrante y ojos centellantes de ilusión.


Centellas que hablan de cielo, de ilusión, de esperanza, de juventud y lozanía... sustituidas por gotas de vidrio que hablan de engaño. Pero ¿si el engaño se captase, no dejaría de ser engaño?


Máscaras perfectas para urdir la trama de la deseseranza: somos muchos en el planeta, la temperatura subirá, nos achicharraremos, nos ahogaremos... pero ahí está el hombre gris para extendernos la póliza de vida. Tú sí puedes ser feliz, firma nuestro proyecto de investigación y selección genética, firma nuestro proyecto de control poblacional ahí fuera... en las antípodas.


Cada firma, cada adhesión a esa mascarada supone miles de personas que no conocerán nunca la verdadera alegría, ni la sonrisa, ni el destello de una mirada clara.


Centellas sustituidas por gotas pulidas de vidrio de colores... sucedaneos de felicidad en cuerpos saludables.


Nadie se asoma al fondo del barco donde remeros hambrientos y desvalidos mueren a miles para llevar la nave del progreso por todos los mares.


En cubierta... eterna fiesta de mascarada. Y discursos ¡qué discursos! qué bien construidos! cómo te elevan "por encima de los mortales"! Se es uno de esos elegidos que ya no tienen rostro porque ha sido fundido a una máscara sonriente.


¿De qué ha hablado? preguntaron a aquel que asistió a un discurso de Hitler... "fue maravilloso"... pero ¿qué dijo? Pues "somos superiores"... y vino la masacre.


¿De qué hablan los hombres grises? "es maravilloso, es todo positivo"... pero ¿qué dicen? Pues que "estamos progresando"... y han introducido todas esas leyes de la cultura de la muerte.


Pero son los que están en las bodegas los que no sonríen, son los no nacidos los que ya no tienen cierto su futuro, son los seres humanos, los que pueden padecer tristeza o estar alegres, los entusiastas o desanimados... los de ánimo cambiante, los que nos negamos a la mascarada... quienes acabamos en las bodegas del barco... remando.


frid

Thursday, July 17, 2008

Las tácticas de los hombres grises



Los hombres grises no querían arrebatar a los hombres su tiempo, como en el caso de la historia de "Momo", realmente querían quitarles la esperanza. Y, entonces, el tiempo se transformaba en una eternidad sin sentido.

Aparentemente "ocupaban el tiempo" en la acción y pasaba raudo y sin enterarse en esta vida, pero esperaba un después eterno en un vivir sin esperanza.

Su plan era muy sencillo y lo cumplieron a las mil maravillas.

Comenzaron con los más pobres de todos los hombres, los preferidos de Dios... y les quitaron a Dios sustituyendo el amor por el odio y la lucha de clases. Les prometieron la justicia desde la lucha, la sangre y la venganza. Y aupados en los pobres les dejaron tan pobres o más que antes. Su paraíso celestial se esfumó... y nunca llegó el paraíso eterno.

Siguieron con los ricos y los intelectuales, las lumbreras de Dios y las manos de Dios... y les quitaron la luz de la razón sustituyéndola por la luz del orgullo. Y les dieron la tarea de crear mundos nuevos nunca soñados... y por eso imposibles. Les vendieron el progreso desde la criatura y olvidaron el plan divino del orden del Universo: creación y desarrollo, evolución y providencia. Y no lograron mas que construir mundos hostiles al hombre porque les faltaba la Sabiduría divina sustituida por la "programación humana".

Y después, sin esperanza, llenos de soberbia... se pusieron a embestir a la gente que ocupa el escalafón medio, a los que realmente hacen sostenible el mundo, a los que mantienen con su piedad a los que no tienen y forman en su seno a los futuros intelectuales. Gente sencilla y tranquila... y les pusieron la Televisión, el consumismo, la sensualidad... el placer de lo inmediato. Los engatusaron y idiotizaron. Esa labor fue sencilla porque esa "aurea mediocritas" siempre había vivido en la posesión de sus bienes sin apreciar que por ellos otros se habían sacrificado. Los héroes fueron sustituidos por los que claudican, los mártires por los acomodados.

Pero a pesar de eso los hombres grises vieron que seguían encendidos algunos fuegos. Gentes sencillas aferradas a su Dios, gente medianamente acomodada que hacían de sus casas un reducto de amor de Dios y de tranquilidad, intelectuales que seguían admirados ante el mundo y abrían el velo que les ocultaba a Dios... y algunos que con dinero y recursos se empeñaban todavía en fomentar la gloria de Dios.

Y es que Dios es una luz que no puede ocultar ninguna capucha gris... y así seguirá siendo.

frid

Tuesday, July 15, 2008

Una historia de amor.

Miguel me ha pasado un vídeo sobre el amor vertido, a toneles, a manos llenas, de una abuelita mejicana hacia su nieto de dieciséis años con parálisis cerebral.

Ciertamente la historia es dura. La madre abandona el hijo a la abuela, no lo quiere... no quiere problemas. Ese niño, con otras posibilidades, no habría ni nacido. No habría sido el protagonista "mudo" de una historia de amor que está enterneciendo al mundo.

Es la historia del óbolo de la viuda en versión moderna. La viuda entregó todo lo que tenía para su sustento. La abuela mejicana está dando "toda su vida" a sabiendas que llegará el momento que ella dejará este mundo y sólo Dios sabe lo que será del niño.

El otro día leí una historia de África, de dos gemelos, él con síndrome de Down, su hermana sana y espabilada. Pues la madre, ante la enfermedad del hijo se encara con Dios y le dice que no se lo lleve, que hace un pacto con Él, que volverá a rezar... que no puede quedarse sin su tesoro. El niño vive hoy y es la alegría de sus hermanos.

Conozco historias, muchas historias de amor a hijos o nietos discapacitados. La abuela mejicana lo dice claro: "es muy duro"... pero "es carne de mi carne"... es "mi" nieto. Los que conozco no viven en Babia, también saben que es un mundo de renuncias, pero también una historia impresionante, una GRAN HISTORIA, la historia de los seres humanos, de los seres "capaces de amar y cuidar a sus inválidos", la historia del cariño y la historia del tesoro escondido en el campo.

Nadie sabe, al principio, cuando ocurre esta "desgracia" que es el dedo de Dios, amoroso, que da una oportunidad de pulirse, de construir magníficas esculturas de "santos" o de "hombres", de vencedores. Y pasa el tiempo y se observa que ha vencido el amor.

Por contraste, Miguel me hace pensar en las políticas pacatas, de regate corto del Presidente de Gobierno de España, ansioso de facilitar la muerte de los no nacidos con su "propuesta de ley de plazos" y "de garantía jurídica a los abortistas y a los abortorios". Garantía al "menguele", al incapaz de ver más allá, al recurso fácil para una vida anodina y sin relieve.

Me acuerdo de una madre que me decía que aceptar vivir con su hijo enfermo era, para el matrimonio, aceptar una especie de enclaustramiento. Faltó en aquel tiempo una Asociación que ayudase a sobrellevar ese sobre-trabajo, pero no había queja en la aceptación del sacrificio. Había amor, amor de madre y... más silencioso... amor de padre.

Supongo que el auténtico progreso es invertir en las Entidades que ayudan a cuidar a esos enfermos. Sí, un gasto, pero también un dinero bien gastado.

Alguno ofrecía cerveza y vino de calidad en una campaña electoral, todo gratis, para que los jóvenes se divertiesen y votasen. Ese mismo personaje ofrece también aborto "de calidad y con garantías". Si fuese realmente humano, si vibrase con el amor a sus semejantes... ¿tendría la caradura de negar la vida al paralítico que hoy es el motivo de amor de su abuela mejicana?

Saturday, June 28, 2008

Mis vecinos del AVE.

Del blog de Cartas y Artículos.

Ayer venía a Madrid en el AVE de media mañana. Antes de salir, el servicio de atención al cliente instaló una rampa en el vagón en el que iba como simple viajero... y subieron una buena panda de minusválidos.

Venían ellos, algún padre y voluntarios. ¿Habrían venido a Zaragoza a la EXPO? Sería interesante un reportaje de "una jornada en la EXPO sin barreras arquitectónicas".

Cuando uno es más joven, el dolor que siente ante los enfermos es mayor, se es más sensible... pero vencida la reacción natural, la contrarreacción puede ser de generosidad extrema. Los voluntarios eran jóvenes y creo que han aprendido a ver en cada persona a un hermano.

El ambiente era de alegría, con bromas y con mucho respeto. Y mucha delicadeza con los demás viajeros. Uno de ellos aprovechó "para huir" del asunto... y trasladarse a otro asiento. Otros preferimos quedarnos donde nos había tocado y compartir.

Miré a estos chicos y pensé en nuestra sociedad, en el crimen del aborto... del que son casi destinatarios de modo necesario. "No dan la talla del control de calidad de la eugenesia real que existe en muchos test del embarazo". La misma sociedad que pone ese servicio especial de RENFE, esas rampas que rompen las barreras arquitectónicas, esas personas que acuden a ayudar de modo voluntario... genera otros frutos mostruosos.

¿Nadie piensa que una ligera enfermedad cerebral, aunque pasajera, puede afectar su movilidad o más facultades y volverle en situación más delicada que estos jóvenes que nacieron así... y que están cada día superándose?

No valoramos que la "Primera" calidad de vida es la misma vida... y después todo lo demás se nos da por añadidura.

Estoy leyendo una novela que relata la superación de una familia pobre en New York, una familia con valores cristianos, y una familia que es feliz, que los niños son felices, con las pequeñas aventuras que día a día se suscitan... porque están vivos.

Ayer los jóvenes disminuidos tuvieron su aventura... su viaje en el AVE, probablemente habían tenido ayer otra gran aventura, su visita a la EXPO 2008. Valió la pena.

Un amigo también se dedica a otro tipo de disminuidos, es montañero, y quiso subirlos al Kilimanjaro. Quedaron a media altura, pero tuvieron aventura. Valió la pena.

Otro fue con un grupo de ciegos a una cima americana.

Esas personas tienen ilusión en el alma, la transmiten. Viven y vale la pena vivir con ellos la vida.

Los que nos siembran la cultura de muerte porque "me falla un dedo"... o algo más serio... nos engañan. Reducen al hombre a un mero animal de granja que al mínimo fallo le están diciendo que se marche, que nos haga un bien a todos, que se mate.

No es broma. Detrás de la eugenesia, del diagnóstico prenatal como "medida de calidad", de la eutanasia no hay mas que egoísmo y deseos de no ver la realidad humana.

Almas limpias, almas alegres... vida... en los jóvenes que subieron en el AVE con ayuda.

Almas taradas, enfermas, tristes... en los políticos que nos venden como progreso la cultura de muerte.

Yo elijo tener a los enfermos "como compañía".

Frid

Tuesday, June 24, 2008

¿Mortificación hoy?

El niño llora, la madre calla y aguanta el tirón. Sabe que no debe ceder ahora. está templando un carácter. El niño aprenderá que el llanto no es un chantaje.

Duele, mortifica, pero es necesario.

El médico va a clavar la aguja, le pregunta al niño. ¿Serás valiente? Un aguantarse, unos lagrimones. Te has portado como un hombre.

Se va formando el carácter. Mortifica pero para su salud es necesario.

El niño mira por la ventana. Ahora los vecinos juegan. Él bajará más tarde. Está haciendo la tarea. Es necesario que se luzca. Sus buenas notas son la Beca. Se aguanta la impaciencia. Y luego baja corriendo la escalera de dos en dos.

Ha superado el primer impulso. Ha trabajado y ha hecho más que una hora de estudio. Alegría a sus padres y ayuda a su casa. Duele, no es lo que más apetece, pero ha sido necesario.

En pleno partido de fútbol, un patadón, le duele pero no lo ha visto el árbitro y el partido no se detiene. Sigue corriendo y arrebata la pelota al contrario. Evita el gol y acaban ganando.

Es un niño, sí pero sabe que ese dolor había que aguantarlo.

Así, por cosas que ama se ha ido mortificando. Ayuna para comulgar por la mañana, se levanta temprano para preparar el desayuno pues es su encargo, ordena la habitación para no generar más tarea a la madre porque son un buen puñado. Y llega dueño de sí al momento de las grandes decisiones.

Ya se hace mayor. La vida y la familia le han enseñado a asumir el esfuerzo como algo necesario. Y, de veras, sigue siendo muy feliz cuando, después del esfuerzo, se ve recompensado.

frid

Mi hijo en la nevera.


Sucedido.

Entra una señora al pediatra.

-Huy, qué hijo más majo y saludable tiene.

- Pues sí, además es muy espabilado.

- ¿Tiene más hermanos?

- Pues sí, tiene dos más en la nevera.

- Ahhhh!

- Este es el que me implantaron pero me dejaron dos de reserva.

Ya no digo más. La madre sabe que tiene dos más "por si acaso". Y a veces piensa en ellos. Es madre.

Monday, June 23, 2008

Amistad.


Hay algo que no funciona según las leyes del mercado, que es la donación entre seres humanos. Es algo gratuito y desinteresado. Es lo más preciado que puede hacerse y lo más alabado por los filósofos y sabios de todos los tiempos. "Quien tiene un amigo, tiene un tesoro".

Pero la amistad se eleva a un orden superior entre los cristianos. La caridad tiene los atributos de la amistad verdadera: "todo lo soporta, todo lo disculpa, es comprensiva, piensa bien"... son aspectos positivos que fortalecen la amistad humana.

En una empresa que se rige exclusivamente por criterios económicos, o por el rendimiento inmediato, o el interés... un error es el principio del fin. Se pierde confianza, no hay perdón ni vuelta atrás.

Entre amigos, la cosa cambia, un error se intenta disculpar y comprender. Se sale adelante a pesar de las dificultades.

Los amigos no son los que no discuten, los que no se contradicen, los que piensan siempre igual. Eso no funciona ni en el matrimonio que es "dos en una sola carne". El roce es como el afinar las "piedras de molino". Si se supera, se perfecciona la amistad y se encajan los engranajes.

La amistad es un tesoro a cuidar y conservar. Cristo por nosotros murió en la cruz, se ofreció en sacrificio por "unos traidores", por "los que le condenaron"... y obtuvo muchos arrepentimientos y cambios de vida.

Los amigos de Jesús le dejaron sólo pero volvieron. Por eso la amistad se fortalece con la contradicción y con la superación de los malentendidos, los errores y los fallos. Ellos después dieron su vida por Aquel al que abandonaron.

Un ejemplo de retorno es el de Marcos, que tuvo miedo y volvió a Jerusalén. Primero San Pablo lo rechazó, no así Bernabé... y luego le llamaba "queridísimo Marcos".

El mundo del trabajo puede funcionar a golpe de látigo. Ahí están las pirámides y las mega-obras, fruto de la esclavitud... pero no indefinidamente. Sin embargo también el mundo puede funcionar a golpe de ilusión, de afecto, de sacrificio. Ese es nuestro reto.

Y ese reto lo podemos acometer los que sabemos qué tesoro es tener amigos.

frid

Thursday, June 19, 2008

Hombre probeta.


Se empeñó en saber quien era su padre, porque su madre la había dicho que era un "hijo probeta". Eso había marcado su infancia porque no podía rellenar nunca los impresos de modo correcto. Nombre del padre... la duda y dejaba en blanco el espacio.

Pero eso tampoco se arregló cuando las modernas leyes cambiaron la obsoleta palabra "padre" por progenitor y que el formulario quedase en Nombre del Progenitor 1... Nombre del Progenitor 2... puesto que en el 2 siempre se atascaba.

No era un niño idiota. Así que sabía que padre tenía que haber a pesar de los nuevos modelos que la maestra le vendía. Y a él le gustaban las chicas. Su normalidad le bullía en toda su sangre... sangre de probeta.

Investigó cuando pudo. Ganó pleitos porque tenía derecho a saber quien era su padre. Se enteró que el padre era un hombre muy rico y muy altruista que había donado su semen para la ciencia. Y siguió con el pleito y arrebató una parte importante de la herencia al heredero legítimo. Pero ¿no era él acaso tan legítimo? Carne de su carne, sangre de su sangre... aunque fuese sangre de probeta.
Siguió investigando. El otro heredero era también una Probeta. Y la herencia legítima cayó en sus manos apenas sin pretenderlo. Pero no siguió sus pruebas por si acaso se confirmase que su padre fuese también hijo probeta.

Ahora le gustaba rellenar impresos con letra mayúscula, de los antiguos que conservaba del colegio y poner en letras grandes: Nombre del padre: Fulano de Tal, ¿Padre PROBETA?.

frid

Monday, June 16, 2008

El gol en el tiempo de descuento.



Nunca hay que perder la esperanza. Es fácil decirlo pero realmente es preciso tener fe o mucha seguridad en uno mismo cuando pasa el tiempo y no se mete gol. España ganó a Suecia en el tiempo de descuento con el gol de Villa. Podrían haberse contentado con el empate, pero se empeñaron y tuvieron el premio del esfuerzo.

En la montaña, a veces, el colector de setas, puede estar desesperado. Todo muy verde pero el hongo no acaba de mostrar su cabeza. Podríamos habernos desanimado, pero seguimos nuestro paseo, que era lo importante, hasta que... en una pradera apareció un bulto grande y blanquecino... un champiñón gigante, un agaricus alberti que nos supo a gloria... pero fue el principio del "comienzo" y volvimos con la cesta llena.

Habría sido fácil almorzar, contemplar el paisaje y volver a casa con las manos vacías y con cierto desánimo. Pero esta exploración nos fue bien por perseverar y aguantar la presión incluso en el tiempo de descuento.

frid

Friday, June 13, 2008

cachorritos asustados.


Creando un muro nuevo de modo voluntario.




En aquel pueblo admitieron, sin quejas, que, por su propio bien, los gobernantes les formasen en criterios éticos.

Antes, todos, habían convenido en que la verdad era algo tan imposible de conocer que no había verdades permanentes. Y, al salir a la calle, se habían quedado con la mente en blanco ¿qué hacer? ¿qué es lo que conviene? ¿quién guiará nuestros pasos?

Después de esas reflexiones convocaron en una asamblea a pueblo y dirigentes. Su discurso fue sencillo y lo pronunció el más anciano del pueblo:

- "Si es verdad lo que decís, que no hay verdades, o lo que es lo mismo, que no pueden ser conocidas, ahora ¿qué hacemos, cómo nos organizamos?

Ese pueblo había perdido paulatinamente la capacidad de rebeldía, sumiso, miraba como un cachorro de perro a sus nuevos amos. Y los gobernantes les explicaron lo que ya tenían preparado:

- "Mirad, es verdad que "no hay verdades", ante ese hecho "incuestionable", vemos que "lo mejor", lo "mas conveniente" es que seamos nosotros, vuestros legítimos representantes, los que decidamos. Os trasladaremos en cada tiempo y lugar aquello que hay que creer como si "fuese verdad". Así habrá "unidad", "paz social" y "convivencia pacífica". Tendréis que depositar en nosotros la confianza, entregarnos los hijos al sistema público de enseñanza donde les inculcaremos los "valores democráticos de cada momento".

Así, en ese pueblo la enseñanza se convirtió en propiedad exclusiva de los gobernantes. Una de las premisas que sostenía el nuevo régimen era el poder absoluto de la Ley sobre el ciudadano. Y, por tanto, era esa ley la que creaba o quitaba derechos o legitimidades. Ley humana, "construcción humana" subordinando a las "personas humanas" que quedaron convertidas e "individuos propiedad y al servicio del Estado".

Algunos ancianos empezaron a darse cuenta que ese sistema tenía muchos fallos. No entendían cómo algunos individuos desaparecían, cómo las familias debían tener los hijos que marcaba el programa de producción del Estado, cómo los más débiles dejaban de deambular por la ciudad, cómo ya nadie hablaba con sencillez. Todos recelaban.

Y es que todos se habían convertido en esclavos del Estado.

Aquella asamblea última fue diferente. Se les concedió explicarse y manifestar sus preocupaciones. Dijeron los ancianos:

- Algo ha fallado en el sistema. El debate sobre ideas ya no existe. Siendo todo relativo ¿cómo es que tenemos tanto miedo a manifestar nuestras opiniones? ¿cómo el manifestarlas es ocasión de aislamiento, de encierro en escuelas de reeducación, o de desaparición de los discrepantes? Ya no hay alegría ni seguridad en nuestra gente, incluso hay brotes de rebelión y de violencia.

Esta vez los gobernantes no fueron dialogantes. Callaron y se reunieron en asamblea parlamentaria. Debatieron sobre el concepto de persona y concluyeron que el Estado otorgaría ese título a aquel que aceptase sin quejas y con alegría sus postulados.


Y la gente aprendió a no decir lo que pensaba, a mostrar una careta en vez de rostro, a hacer un rictus en forma de sonrisa y a tener cada vez más miedo, porque aquel que fallaba en ese intento era sistemáticamente eliminado.

Pero eran cachorros de perro con los ojos sorprendidos mirando indefensos a sus nuevos amos.

Por cierto, ya salvo que fuesen gobernantes, no quedan ancianos.


frid

Wednesday, June 11, 2008

Piropos.


Es una escena que todos hemos visto, un operario de la construcción en un andamio. Pasa por la calle una muchacha guapa... y surge el piropo que lo confirma ¡guapa! Sin malicia y con admiración, ¿por qué va a ser de otra manera?

La muchacha se sonroja. Es quizá el primer piropo... aquel que muestra que está en esa edad de merecer de la que hablaban las abuelas.

Todos también hemos visto escenas como ésta. La madre está embelesada. El crío hace una gracia desde el carrito. Y se le escapa una expresión llena de afecto. ¡Estás para comerte!... las amigas se contagian ¡qué guapo!. Es otro tipo de piropo que es un estallido del afecto.

El padre quizá en la calle no se "desata" pero puedes encontrarlo a solas con el crío hablando ese lenguaje de monosílabos que ambos saben que hace estallar la sonrisa de la criatura. Son "piropos en la intimidad".

Dos novios pasean. Él le dice que está ¡guapísima! ella le comenta ¡qué bien te queda esa corbata! ... estallidos también del cariño que como el arco y la flecha se tensan hasta que sale la saeta de corazón a corazón.

Dos amigos, dos hermanos... hace tiempo que no se ven. Hoy han podido aparcar otros compromisos. Al verse ¡por ti no pasan los años! Y así, tantas y tantas expresiones de afecto... y ¡tan necesarias!.

Sevilla, como sardinas en lata. Expectación, sale el paso. Asoma la cara de la Virgen de la Esperanza Macarena entre tanta vestidura de plata. Un grito... mil gritos ¡guapa! ... mil saetas de amor de corazón a corazón.

Cuanto bien hace el piropo... si bien a Santa Teresa esas flechas le atravesaron el corazón. Cuando se dirigen a Dios o a su Madre son jaculatorias, saetas de ida y vuelta.

¡Cuanto dardo de amor es necesario! Porque todos necesitamos saber que nos quieren, que para alguien somos importantes.
Pero sólo se recoge el amor que antes se ha sembrado.

frid

Monday, June 09, 2008

Polizón perruno.

Excursión con compañía.
Dejamos el vehículo en la tapia de una granja. El campesino, una persona simpática, nos alabó sus perros, magníficos pastores, uno de ellos un joven mastín del pirineo, con su cara de bueno, debió de decidir que hoy era también su día de campo... porque no dejó de seguirnos desde que nos pusimos en camino.

No hubo manera de dejarle al margen de nuestra expedición porque nuestros esfuerzos fueron interpretados como juegos por el perro retozón y aún más se afianzó en nuestra compañía.

Él se lo buscó, porque decidimos seguir con o sin él nuestro recorrido hasta la cima. Sólo nos preocupaba que tuviera agua para beber... y después de tantos días de lluvia, las fuentes manaban con generosidad. Así pues, nos desentendimos de su suerte, que no de su compañía, de sus juegos y de sus intentos de "aminorar" nuestro ritmo porque una cosa era subir hasta los prados... y otra, que él no se esperaba, era coronar la cima.

Voluntario el perro eligió la compañía. Y con la compañía el destino... y de su fidelidad a la cordada pudo contemplar su aldea pequeñita, abajo, a nuestros pies... y el ganado diminuto, como botones hasta perderse confundido en la distancia.

A nosotros nos vino también bien esa elección canina. Una compañía fiel que no pedía nada y que nos permitía bromear sobre la "suerte perruna". Realmente el can tiene en sus genes su fidelidad al hombre, su ser doméstico.

Un perro como ese sirvió en mi casa como cabalgadura cuando éramos críos, hasta que, vendida la finca, dejó de tener sentido que compartiera piso en la ciudad. Esos perros necesitan campo y aire libre... también está en sus genes ser animal de pastoreo.

Admitir la realidad canina da mucha tranquilidad. Sólo el hombre no admite su realidad genética. Nuestro ser es una mezcla entre necesidad y voluntariedad, un equilibrio. Somos "animales de compañía", necesitamos amigos, formamos familias... pero también somos "personas de interior", necesitamos soledades, momentos para pensar, formar nuestra visión personal de la vida.

Nos está pasando como a la mezcla incontrolada de razas perrunas... se están generando "seres humanos desequilibrados", que intentan romper esa parte familiar para transformarse en animales solitarios... asilvestrados, de esos que pican y abandonan, sin compromisos permanentes.

Pero, paradójicamente, nos convertimos en un "rebaño" de idénticas individualidades, incomunicables soledades. No podemos abandonar "nuestra naturaleza genética", no podemos vivir sin compañía.

Una muestra: ese afán por el que "los relativistas" se empeñan en educarnos en la "igualdad" de sus criterios para justificar sus filias y, sobre todo, sus fobias.

Al volver a la granja nos dimos cuenta de que ese joven mastín era "más veterano de lo pensado"... ya había adquirido la costumbre en sus ratos de ocio de "pegarse de rondón al excursionista".
Al llegar, la perra madre le salió al encuentro. Fue el primer y único ladrido en ese día, quizá le recriminase su aventura. Los demás perros, más pequeños, sólo se decidieron a olerlo por ver si se les pegaba el aroma de las altas cumbres que ellos, desde la granja, sólo admiraban con la vista.

frid

Friday, June 06, 2008

Ojos.



Jugaban padre e hija al escondite alrededor de una fuente. Era alegría y brillo en los ojos.

Se adelantaba la chiquilla al encuentro del amigo que venía con prisa, mirando apurado el reloj, los ojos brillaban.

Miraba ese alma pura el lugar reservado en la Iglesia. Luz en la lamparilla e intensidad de amor que hacía chispear los ojos del cuerpo.

Quieren saltar los ojos que ven... en cuanto se contempla el ser al que se ama. Son los primeros que quieren estar, tocar, rodear con afecto al padre, al hijo, al amigo...

No siempre brillan los ojos. A veces se meten muy dentro de uno, también por amor a aquel al que observan.

Grave es la enfermedad, larga la anunciada ausencia, preocupante la situación económica... va a sufrir aquel al que se ama, va a perderse en el tiempo el objeto de amor que los ojos contemplan. Y eso se nota.

Los ojos hablan cuando son ojos sinceros... sus discursos, sus mensajes son más que palabras... el alma va volando del ojo al amigo y todo se dice.

Los ojos también son ventanas, mundos que se adentran en el infinito. Soledades, dramas de seres humanos. Por eso los que matan al que aún no ha nacido no quieren que los ojos de madre lo vean. Dicen "que es para que no le duela"... y debe doler el perder al ser que por ti ha vivido hasta ese momento.

Ojos, ventanas y puertas. Para ver y ser mirado, pero más aún, para adentrarse el el ser amado.

¿Y los ojos de ciego? Entonces se abren otras ventanas. El olfato, el oído, el tacto, y otros sentidos suplen esa carencia.

Pero si se es sincero en los ojos se dice todo. Y si se miente... los ojos se apagan, pierden su brillo y entonces la máscara, el gesto, suple fingiendo.

frid

Thursday, June 05, 2008

El roble centenario.

El roble crecía fuerte, imponente, en la ladera soleada. Ahí surgían fuentes que habían sido todas probadas y apropiadas por el árbol en su larga historia. Se sentía orgulloso, dentro de la Marca.

Junto al Roble, algún que otro ejemplar más joven apenas le hacía sombra... Lo que sí se arrimaba al árbol era una tupido carrascal que le protegía de la tentadora hacha.

Ese roble podría haber durado más de mil años, pero... cuando las cosas iban bien, cuando era una nación unida, cuando su sombra cobijaba tanta vida, pensó que era el momento de probar otras aguas y, primero de modo tímido, luego ya descaradamente, optó por trasladar sus raíces a la última fuente, de la que nadie aún bebía, porque era de agua salada.

Su voluntad había concluido que era bueno lo que a él le apetecía, que todas las aguas eran igualmente válidas, que la tradición del bosque no iba con tanto poderío. Que era el orgullo del mundo y que le faltaba independizarse de las normas antiguas.

Su decreto llegó a las raíces, las raíces entraron golosas en la fuente salada. Y el veneno entró en su savia, de su savia llegó a la última rama. Y, en un año, el roble centenario, el orgullo del valle, se secó.

Ennegrecido, quemado por la sal, todavía tiene apariencia. Un tronco enorme difícil de contornear... pero no tiene ni hojas ni frutos. Seco yace en su soberbia.

Cuando el caminante pasa por la senda que lleva hacia la altura, siempre pasa por al lado del roble seco, hoy ya rajado, sin saber el por qué ya no da sombra y no hay vida.

Viene descrito todavía en los libros antiguos como un árbol singular y maravilloso. Hay fotos en las que varios niños se abrazan en su tronco. Pero eso ya es historia. Quien quiso crear desde su voluntad el bien y el mal, se envenenó en las aguas que libremente había elegido porque eran malas.

frid

Tuesday, June 03, 2008

Al ladrón.


El mundo al revés (cuento).

Estoy desolado, ahora en la Comisaría de Policía esperando... miro al techo y veo una telaraña tupida. Tiempo lleva la araña tejiendo y viviendo de acosar a sus presas. La luz, mortecina, silencio y espera a que el interrogatorio comience ¿Y yo... qué es lo que digo?

Entré esta mañana en el Metro como todos los días. De pronto una presión en mi cuerpo. Levanto la mano y atrapo la mano de un carterista. Veo que lleva una cartera, la mía.

Pero es él el que grita ¡Al ladrón! ¡a mí, al ladrón!

Desconcertado miro mi mano y veo que llevo otra cartera, una cartera repleta y que no es la mía. En el bolsillo el bulto de siempre. Arrojo al suelo la cartera enemiga... el caco también se tira mientras clama gimiendo y gritando... ¡Al ladrón! ¡a mí, ayuda!.

Salgo corriendo y con miedo. Saco la cartera de mi bolsillo. Es la mía, pero está vacía.

En el pasillo se oyen voces que gritan. ¡Por ahí, al ladrón!

Del desconcierto apenas me muevo y me invitan a que les siga.


frid

Monday, June 02, 2008

El Señor de la Marca (v) Fatiga.

Siempre he escuchado que las guerras las ganan los soldados cansados... es el tesón el que hace poner el último gramo de esfuerzo. Es "ese más" que hace que, al final, la balanza se incline de tu lado. No hay azar, hay empresas victoriosas... o fracasos.

Eso lo digo cuando veo al viejo nigromante ofreciendo la buenaventura. Tiene fama de acertar porque sabe preguntar y capta muchas cosas de las frases sueltas de su interlocutor. Había alguna anciana que, sin recursos, se dedicó a ese oficio adivinador para sobrevivir... y comprobó que vivía muy bien. Crédulos los hay en toda época, sobre todo si les prometes maravillas e ilusión, aunque sean mentira.

En las guerras que acometo siempre hay gentes que hablan de augurios... si son buenos, no tengo nada que decir... son ánimos positivos que hacen vibrar al guerrero. Pero, cuando el cansancio acecha, incluso los augures se hacen tristes y pesimistas. Y es, justo ese el momento en el que falta añadir un gramo de peso en la balanza del éxito.

Falta poco para coronar el paso, es la última cuesta previa a la Villa Real y a culminar mi meta. Después, mientras viva, habrá que marcar otros objetivos. Así es la vida. No cabe el descanso duradero salvo el de los muertos.

En algunas tierras los cristianos están desanimados. Los demagogos prometen vanidades y la gente les sigue... y es que viven bien. Hay riqueza y hay cosecha. La abundancia hace acomodaticia a la gente hasta que llegan otros y, bajada la guardia, les arrebatan el botín, los tesoros descuidados. Es cuestión de tiempo. Como dice un amigo: los homosexuales no se reproducen. Las cigarras no almacenan para el invierno. A las vacas gordas siguen a las flacas... es ley de vida.

Pero mientras... me dicen... sienten la fatiga. Les hablo de mi propia experiencia, desde la Marca, lugar del frente guerrero: nunca han faltado herederos. Los cristianos primitivos, perseguidos, se mantuvieron y crecieron.

Los padres, como Rodrigo, tienen los medios en su mano, es cuestión de empeño. Lo que deben hacer es velar con esmero la formación de sus hijos, no dejarlos en manos de extraños, por mucho que quieran formar en ellos "buenos ciudadanos".

Me han pasado textos, de un Estado Moderno, para educar en las escuelas a los niños que no son suyos. Asombra que no se levante más gente ante tanto concepto corrupto y corrosivo. Sólo hay, por ahora, 35.000 valientes. Son pocos, pero son la semilla. Habrá que mirarlos con ojos atentos y aprender de su esfuerzo en la eterna lucha por la libertad personal.

Cada generación tiene su propio camino, su propia lucha y su propia fatiga. Labor de algunos es ser la cadena que une lo sano de hoy con las promesas futuras.


frid

Sunday, June 01, 2008

El Desfile.

Este domingo ha sido en Zaragoza el desfile de las Fuerzas Armadas. Ha venido el Rey. La ciudad vestida de gala. Los balcones con la bandera española. Se sentía, de veras, como una corriente festiva, llena de alegría y de amor a la Bandera.

Ha sido un día festivo, por ser domingo y por estar la ciudad engalanada para acoger, generosa, la Parada Militar.

Rugir de aviones, surcan el cielo zaragozano. La niña pequeña señala el cielo entusiasmada: "mamá, aviones a mogollón". Un sueño en sus ojos inocentes al ver como colofón, surcar el cielo los últimos aviones desplegando en su estela la Bandera Nacional.

Dos camareras de un bar de la calle Don Jaime están en medio de la acera, señalando una a la otra la estela de los aviones al pasar. No son las únicas, la calle está bien orientada, dirige al Paseo donde están tribunas y gradas, donde los ejércitos de España van a desfilar, y los viandantes se paran hasta que acaban de pasar.

Dos ancianas con banderitas españolas que alguien ha repartido. Recuerdan sus años mozos... porque en Zaragoza, hasta hace poco, los alumnos de la academia bajaban de gala a embaucar y ser embaucados por las mozas de la ciudad.

Un niño mira entusiasmado los uniformes de gala. Pregunta a mamá: ¿Son soldados, son valientes? -Por supuesto. ¿Y papá? -El también es valiente, aunque no sea militar.

Los uniformes igualan, elevan al que no tiene. Y también esconden grandezas y miserias. Eso, lo de dentro, no lo pueden cambiar. Héroes y cobardes, generosos y egoístas, amores y rencores... no pueden cambiarse por el ropaje, si bien ayuda la uniformidad para vibrar al unísono en nobleza militar.

Es curioso ver la mirada alegre de los zaragozanos, en su gran mayoría, al contemplar la parada militar. Se inicia con el homenaje a la bandera y la oración por los muertos. Y uno siente que el amor a la Patria es medicina que sana, y que curaría muchas miserias si no gobernasen la tierra gentes acomplejadas que tienen miedo a gritar ¡Viva España! como si eso fuese algún mal.

frid

El señor de la Marca (iv) Babel y la lengua romance.


Llegamos al Burgo en día de mercado. Han bajado de las aldeas vecinas. Bullicio, se ven de todas las razas y lenguas... las transacciones no se detienen. La lengua no lo impide. Entre números, gestos y palabras en habla romance hay sintonía.

Quizá no se impida el engaño como aquel que intenta pasar un podenco viejo por un caballo válido para las labores del campo... pero no es en ese caso la lengua el problema. El engaño y la trampa pueden usar tu propia lengua para engatusar tus oídos. Es importante decir "aquello que quieres oír", que "alaguen tu inteligencia" y tu "sabiduría":... y así, en un pedestal, preparan la caída mortal. "Este sabio sabe que el caballo es valioso, una ganga que se va a llevar".

Gillermo, experto en caballos, no puede aguantar tanta mentira. Se arma un revuelo y el mentiroso es castigado por el alcaide de la plaza del mercado popular, y arrojado fuera de la Villa entre burlas de chiquillos e insultos del vulgo engañado.

La lengua permite entenderse. Más tarde será el "castellano"... hoy es la lengua "romance" que todos se esfuerzan en conocer con suficiente soltura para romper la barrera que produce el babel de las lenguas.

Guillermo sabe que en cuanto más incultura, cuando el dialecto es más estrecho y cerrado... las fronteras del pueblo se acortan. Las salidas del valle se hacen inciertas. Las gentes quedan más indefensas.

Es curioso, ¿cómo puede haber gentes tan malas que quieran que no se conozca con soltura la lengua castellana? Aldeanos... eso son, piensa Guillermo. Gentes que quieren fijar a la gente a la tierra para controlar y dominar las personas. Buscan exaltar diferencias y encender los odios a los que hablan otros idiomas.

Eso pasa con los invasores de todos los tiempos. Extraños en tierra extraña. Al final la aldea se queda pequeña y necesitan nuevas conquistas. Hordas de odio con idiomas y culturas que no dialogan, que excluyen, que excitan las diferencias.

Pero en la tierra castellana que cabalga Guillermo, camino a la Corte del Rey, en mercados, en Burgos y Aldeas, todos... en gran armonía, entienden la lengua romance, si bien entre ellos los árabes, judíos, campesinos de las montañas, tengan su jerga local.


frid

Thursday, May 29, 2008

El Señor de la Marca (iii). La celada.


Cabalgamos. Sí, cabalgamos y cabalgamos. Llevamos días subiendo a la Alta Castilla con un sol intenso durante el día. Solemos levantarnos antes de que amanezca para evitar las calores y para evitar que sufran nuestras cabalgaduras.

Encargo real, eso implica cierta prisa. No podemos ir a nuestro antojo y eso supone sufrir las calenturas del día.

Agua... sí, los aguadores tienen tarea. Alivian la sed y de paso son nuestra avanzadilla.

Atento... se inquieta mi blanco corcel... algo se siente. Incluso Iñigo, el joven doncel que hace hoy su primera travesía, siente la electricidad que transmite su cabalgadura.

Paso estrecho. Miro al moro cautivo. Pienso que pueden ser de los suyos que quieren parar nuestro viaje e impedir que lleguemos a la Corte del Rey.

Advierto a la tropa. Estad atentos, sujetadle las bridas.

Mustafá afirma que no cree que sean sus hordas, que quedan abajo, allá en la Andalucía. Es posible que sean bandidos, "carroñeros" que acechan entre las peñas buscando fortuna.

Un aguador recibe la orden. Que suba la cuesta y otee la senda. Y, estando a mitad de altura, intenta avisarnos... pero una flecha certera le quita la vida.

Atentos. ¡bandidos! Controlan en paso. Tensa espera... han dado un aviso. Esperemos la noche pues esta noche no hay luna.

Frío que penetra. Trabajo con trapos tapando los cascos. Silencio y ascenso por la cresta de arriba.

Un fuego en lo alto. Ahí espera la banda con la guardia dormida.

Ya estamos cerca... relincha un caballo. Se grita.

Bajamos veloces y pronto acabamos. Miro con pena el rostro del jefe bandido, iluminada la cara por las llamas de la hoguera que había.

Mi asombro al ver que es un bravo guerrero que odia a Rodrigo y busca venganza por lo bien que mi padre trata a la gente de guerra y de granja.

Ya no más odio... pero me invade la pena. Miramos el moro y cristiano la faz ya sin vida de un héroe en la guerra pero miserable en la vida.

Enterramos los muertos. Rezamos por ellos y esta noche no hay descanso en el viaje, buscando que el andar disipe la pena que en mi pecho yo siento por ver cómo los grandes se hacen pequeños, por ver cómo la envidia lleva consigo su propio castigo.

Entramos esa noche en Castilla.


frid

El señor de la Marca (ii) La flecha.


Frid me ha dicho que cuente la versión de Enrique en esta batalla. Su historia es muy corta porque apenas entró en combate, la flecha traidora, acertó en su pecho. Y dejo enseguida la vida tendido en la tierra.


La flecha... llegó volando, certera, sin advertencia.

Un botón rojo, una mirada perpleja. Seguridad al ver a mi hermano a salvo.

Sonrío, Gillermo se bate con entereza. Se muerde los labios, aguanta la pena.

Sí, esa flecha tenía otro nombre pero segó mi vida cuando decidí correr en su ayuda.

No siento dolor, quizá sea el calor de la refriega. Noto que tiembla mi cabalgadura...

Hermana gemela del corcel de mi hermano, también ha recibido muchas heridas.

Una sola y certera me quita la vida... sed, borboteo... aguanto la herida.

Muchas necesitó mi cabalgadura para caer también rendida.

Miro a mi hermano batirse con furia. Ya abre una brecha...

Ya cambia el signo de la pelea ¡victoria! intuyo, si bien a mis oídos no llega ese grito.

El sol abrasa, la armadura pesa... pero me siento ligero mientras me muero.

Mi sangre se mezcla con la tierra reseca del campo de tierra...

Ahí va a parar, regando con vida, el flujo rojizo de todos los hombres valientes.

Y al caer hacia el fondo, al cegarse la vista... mi alma vuela ligera...

Y se estremece al ver a mi madre y a la Virgen María que arriba me esperan...

Dejo la vida, sonrisa en los labios, victoria en la tierra... y ojos de asombro...

Ojos que velan a los que todavía se agitan en angustias de vida...

Ese mundo divino que todos esperan.

Asombro... conmigo se vienen también combatientes del bando contrario...

Creen en Dios, son musulmanes... pero mi Cristo murió también por redimirlos.

Al fin y al cabo eran buenos, fieles y nobles guerreros.

Abajo queda si hermano Guillermo. La batalla acabada, la plaza ya suya. El moro cautivo. Mi padre dolido. Pero se hace el silencio y balance de bajas. Los heridos, dolientes, son atendidos. No hay rapiña. Ambos, vencedor y vencido, son Señores de Marcas, fieros guerreros pero señores de honor y respeto.

Hoy ha vencido la hueste de Don Rodrigo. Hoy Mustafá es el cautivo. Pero el Rey Sabio, al que todos admiran, ha decidido llamar a su corte al vencedor, al joven Guillermo, y al noble cautivo.

frid

El Señor de la Marca (i). Envidia o emulación.

Rodrigo era el señor de la Marca. Había sido un buen guerrero y había defendido bien el territorio del rey colindante con el moro; incluso había arrebatado al sarraceno algunos campos y ensanchado su dominio llegando a dominar los llanos. Pensaba que quedaba poco para que cayese en sus manos la Marca vecina, la del moro... pero ya era para la guerra un anciano.

Sus hijos, Enrique y Guillermo, eran aguerridos, valientes y buenos compañeros. Enrique, el mayor, era generoso y arriesgado. Su padre le hablaba siempre de prudencia para suplir sus fallos. Guillermo sólo tenía ojos para su hermano que era el que mejor montaba, el que mejor utilizaba el arco y la espada y el que mejor cantaba. Era su modelo y objeto de su envidia silenciosa.

El padre no gustaba de los aires taciturnos que, como sombra, se notaban como una nube en los ojos del pequeño. Y del joven ponderaba su constancia.

Emulación pensaba el padre. Envidia, se lamentaba el hijo.

En una escaramuza Rodrigo notó, asomado a su atalaya, que el moro esta vez venía más armado. Además de las tropas conocidas se veía que algo ocultaba en ese ataque. Avisó a ambos capitanes: "Ojo que Mustafá hoy no es trigo limpio, nos la está jugando".

Acertó el buen Rodrigo. Mustafá venía con tropas de refuerzo enviadas por el Rey Moro que quería conquistar de una vez la fortaleza de la Marca.

Chocan las tropas del castellano con los caballeros del andaluz. Y, en el fragor de la batalla, desde un cerro se lanzan los caballeros al grito de Alá es grande y son seguidos de una numerosa infantería que multiplica el alarido.

Se repliegan los castellanos. El menor queda rodeado en una trampa que puede ser mortal, pues emulando la audacia de su hermano, se ha retrasado. Se defiende con arrestos. Enrique ve que la situación es apurada y se lanza al galope sin esperar refuerzos, abre un hueco y algún que otro cráneo hasta llegar a dar espalda con espalda con su hermano. Pero una flecha traicionera acierta con su pecho y cae en la refriega.

La ira domina a Guillermo. Ahora él arremete y contagia su valor a los soldados. La fuerza de su envite hace trizas la táctica enemiga. Los moros huyen, él ve la ocasión propicia y dirige sus esfuerzos a la fortaleza enemiga que abre sus puertas al moro fugitivo y al castellano que le sigue.

Golpe de suerte y de audacia. La ira, la sangre de su hermano, la destreza aprendida emulando a su modelo hacen que rinda al moro, a su plaza y a su gente.

Hoy hay luto y alegría. Todos fueron valientes. Guillermo pierde el objeto de su envidia, le caen lágrimas, lágrimas de hombre, al ver retirar a los caídos en batalla. Las lágrimas le muestran que era emulación y cariño lo que sentía, que no envidia.

El Rey recibe la noticia de esta nueva conquista y llama para sí, para la Corte, al joven Guillermo, un Guillermo más maduro porque ya ha sentido las punzadas del dolor en su joven corazón.

frid