Monday, April 07, 2008

Los gudaris


Perdonad que hable de la violencia, pero ignorar que existe es darla por buena. Y yo, cordero enriscado, miro con asombro cómo se tolera y nadie se rebela.

Avanzaban pegados a la pared de las casas, con sigilo, cuesta arriba... de vez en cuando miraban hacia atrás por ver si les seguían. Nadie... estaban solos. En las esquinas miraban con preocupación... eran un comando con una misión de riesgo. El que iba de avanzadilla señalaba con la mano... "adelante"... y seguían los tres encapuchados hasta llegar al objetivo.

Ahí cerca, en la esquina de enfrente, estaba la posición a batir. Gritos de "gora" y envalentonados arrogaron el artefacto. Rota la botella explosionó y ardió ahí mismo. Se volvieron corriendo por donde habían venido.

Su objetivo: un cajero automático del Banco local. Su arma un coctel molotof. Su enemigo... Los ciudadanos del pueblo que todos los días iban a ese cajero para sacar los escasos euros que les permitieran las mínimas compras diarias... y alguno de ellos era casi seguro hijo o sobrino de alguno de los que acudían al cajero.

Iban en grupo, diez o doce chavales jóvenes, encapuchados. Pararon el autobús urbano y amenazaron. Bajaron del vehículo viejos, jóvenes y niños. El conductor advirtió a alguien de sangre caliente que no valía la pena resistir el embate. Con "valor" regaron con gasolina los asientos y echaron una mecha encendida. El bus se hizo una llama. Y salieron huyendo cuando ya se oía la sirena de los bomberos.

Los corderos, las ovejas... miraban con asombro el daño a su medio de transporte para ir al médico, al colegio, al trabajo asalariado. Y alguno de ellos pensaba ¿no estará entre estos exaltados un hijo, un sobrino, un nieto? Y es probable que así fuese.

Valientes gudaris de las libertades atacando a su propio pueblo.

Hace cuatro años hubo una escena dantesca, "Lunáticus" y "El Nacionalista" se peleaban por ser los padres de esos gudaris. Y ganó Lunáticus. "El Nacionalista" sostenía que eran hijos del pueblo aunque algo traviesos. Lunáticos afirmaba que eran hijos de su mismo pensamiento, que eran marxistas puros, izquierda algo inquieta pero que auguraba su vuelta a los valores cívicos y a la tolerancia. Amaba "profundamente la paz".

Han pasado cuatro años... los valientes gudaris siguen causando estragos a su pueblo. ¿El culpable? Por supuesto que otro... ¿no notan las ovejas y los corderos que han de despertar de su letargo para seguirles a ellos?

Yo, por mi parte, me enrisco más en el monte. ¿Seguir a esos valientes?
¡Si tienen como bandera a la serpiente de colores! ¡Si hacen sufrir al inocente!

frid

7 comments:

mercedes sáenz said...

No alcanza este formato para hacer un comentario cómo quisiera. Normalmente los escribo espontáneamente a riego de que quede escrito cómo sale. No es el caso. Me gusta escribir con más de doble sentido, (no digo que lo logre), pero lo que quiero dejar dicho acá es literal. NO CONCIBO NI ENTIENDO LA VIOLENCIA DE DOLOR, DE PREPOTENCIA, DE INJUSTICA, DE DISCRIMINACION EN CUALQUIERA DE SUS FORMAS AUNQUE SE PRESENTE DISFRAZADA DE RAZÓN, HUMANIDAD O JUSTICIA. Esto es sólo una opinón, lo que hago o debo de hacer con respecto a ello es otro tema, también extenso.
Con respecto a tu relato, me parece muy bueno, pero en este en que el tema es claramente más controvertido y expuesto, se perfila tu planteo y el de varios hombres. Asoman las preguntas que no siempre tienen respuestas terrenales o racionales.Esto no quiere decir dioses o diferentes cielos. Hablo de hombres iguales, justos, del amor que debería ser, aunque sea si no se lo concibe de la misma manera, UNA FORMA UNIVERSAL DE PAZ.
Fuera de estas letras que parecen ocupar media cancha de fútbol, me gustó tu relato Fric. Moviliza, plantea, reflexiona y la poesía incluída hace que se suavice un poco la montaña que parece haber explotado en la cumbre y viene rodando, hacia abajo, intentando marcar caminos. Un abrazo. Merci

mercedes sáenz said...

Puse mal tu nombre, Frid. Una disculpa. La vehemencia se come letras, acentúa en cualquier parte, confunde los verdaderos nombres aunque con certeza no lo sepamos. Menos si se anda inventando sobrenombres de montañas por ahi. Un abrazo, Frid. Merci

federico said...

Mercedes, este relato es la vida misma... "por desgracia". Es lo que vio este fin de semana un amigo mío en Bilbao, desde la ventana de su casa... lo del cajero automático. Y lo demás es también real.

Yo no entiendo porqué los hombres se matan unos a otros. La vida es sagrada.

Con estos actos pretenden formar futuros terroristas. Todos tenemos en nuestros países la llaga del dolor... familiares en la "revolución" y víctimas en lo que ellos definen "burguesía".

Mi madre, que estará en el cielo... decía que no entendía cómo puede corromperse el alma de un ser humano para matar de "un tiro en la nuca". Yo tampoco lo entiendo.

No quiero dar soluciones a un problema de los "sembradores de odio"... sólo quisiera que los hombres normales, los que tienen corazón, reflexionen y piensen que "no pueden apadrinar" a los violentos.

Ya escarmentaron... cuando volvieron a matar inocentes, e incluso a un dirigente del "partido" de "Lunáticus"... Y ahí la venganza prima ahora sobre la "justicia". Y es que en la fuerza del poder aparentemente sólo cuenta el poder de la fuerza.

Ya lo decían los atenienses (el pueblo de la razón) enzarzados en la Guerra del Peloponeso a una ciudad sitiada afín a Esparta: "o adhesión a la Liga de Atenas o exterminio, no os queda más remedio que aceptar uno de esos dilemas porque tenemos la razón de la fuerza". Los valientes eligieron "exterminio"... y fueron exterminados.

Hay tanto que hablar sobre la justicia humana. Por eso, de vez en cuando hay que arañar la piel para sacar la "conciencia".

No podemos construir un mundo en el que la razón sea "la razón de la fuerza".

mercedes sáenz said...

Entendí lo que dijiste, eso creo. Y más de una vez hay que arañar la piel. Me gusta el compromiso de tu parte de montaña. De todas maneras es un tema tan fuerte que no queda todo esxpuesto en estos pequeños cuadrados. Coincido plenamente en que no se puede contruir un mundo en que la razón sea la razón de la fuerza. Más si se la tiene y con ese concepto se la utiliza de bandera. Un abrazo. Merci

rasputinsky said...

Las pinceladas apuntan el cuadro. Hay dos tipos de pintar, como sabes... al detalle o al apunte, al rasgo, al trazo... los caricaturistas "que lo fuí en alguna ocasión"... gustan pintar al trazo... me gusta que la gente siga.

Acuerdaté de Sócrates... "educía la verdad" del alma del discípulo. Está ahí, dentro... araña... escarba... profundiza... y al final sale el espíritu libre y capaz de pensar.

Pocos... sí, pocos... pero esos son la semilla.

frid

Rafa said...

Frid el tema es para mi una llamada al absurdo, cuando se compara a una jaur�a con un comando se cae en un error. La jaur�a solamente obedece al odio,y la mayor�a de las veces no ataca y mata por necesidad, sino por disturbar la paz de los que por tenerla les soliviantan,porque ellos no la tienen, porque no saben lo que quieren, justifican sus acciones con la montonera (as� lo hacian en Argentina,los montoneros, se justrificaban unos a otros sin sentido-yo estuve all�.
La soluci�n, es la cultura y un puesto de trabajo digno.Creo no equivocarme si digo que los asesinos no tienen otro trabajo que el matar. Su salida ser�a una escuela de arte y oficios varios donde cada uno encontrase su paz.
Eres una ovejita valiente, y miras el horizonte casi a la altura del aguila.
Un saludo. Gracias por tu prosa.

rasputinsky said...

Gracias, Rafael, como ves los "gudaris" o "soldados" en euskera, son chavalitos desorientados. Normalmente viven bien, sus familias viven bien, sus padres tienen trabajo... y lo que les sobra es odio. Serían miembros de tu jauría, como dices.

¿Por qué odian? ¿por qué odia un profesor universitario encorbatado que enseña la lucha de clases y el odio entre seres humanos?

Es la llamada a la animalidad. Los salvajes, la civilización "pre-cristiana", muchos de los Estados modernos se rigen por el Poder. Todo se justifica por la fuerza. Así explican que el impulso natural debe de ser el de la "imposición del más poderoso".

Suele pasar que enseñan que ellos, los "gudaris" están dominados por una potencia extranjera, son los que tienen que rebelarse. Además de inventar la Historia, desde bancos universitarios han alimentado esa quimera.

No preguntan al otro, que diría ¿No te acuerdas que Castilla la hiciste tú con los gallegos y los asturinos?

Escuchan sus "inventos"... de pueblo dominado.

Hay siembra de odio, de sentido de la opresión.

Entiendo que en otros países se alimente el sentido de la injusticia por la pobreza. Pero es lo mismo... no les dan trabajo, les dan un arma para que se apropien de lo que era de otros.

Es claro que algo hace la "justicia social"... pero no basta.

Aunque sean ricos, como son los "gudaris"... serán violentos porque "se sentirán" oprimidos aunque tengan de todo.