Thursday, April 24, 2008

Un divertimento. Pero los progres se lo creen. Una de cromosomas.


Es sólo un juego matemático, con ironía "matemática". Es claro que pienso que "ser humano" es algo más que contar con 46 cromosomas.

Un amigo me ha pedido que reedite este post que publiqué hace tiempo. Es sobre el inefable proyecto del Gran Simio. Hoy está en aragónliberal. es

Una de cromosomas. Los simios tienen más.

He intentado ver el alcance intelectual de la medida que nuestros grandes diputados han establecido para la protección de los grandes simios... y ha caido en mis manos un dato que me ha preocupado... en lo referente a cromosomas, los simios con sus 48 cromosomas nos aventajan, aunque por poco... nos faltan dos.

Analizando datos que cualquiera puede extraer de Internet, parece que la razón la tiene el Proyecto Gran Simio. ¿Quien quiere compararse con la pobre mosca, que sólo tiene 5 miserables cromosomas? o con la paloma de la paz... ¿acaso con 16 cromosomas se puede ser portador más que de un ramo de olivo?, probablemente por eso es tán difícil la paz ¿quien hace caso a 16 sencillos cromosomas?

No tengo nada contra el gusano... sus 36 cromosomas, como los 40 del cerdo muestran la razón de la poca estima que tenemos a esos bichos, si bien uno es la carnaza ideal para la pesca y el otro es la carnaza ideal para acompañar con un buen vino. Pero entiendo que los musulmanes y judíos, más cultos, consideren impuro un animal que con 40 cromosomas no da más de sí.

Si subimos en la escala encontramos algo preocupante, que no nos den gato por liebre, que pasar de 46 a 38 es mucha diferencia. Sin embargo aquí se quiebra la teoría socialista. ¡Tenemos los mismos cromosomas que la liebre! ¡protejamos a la liebre y a los conejos! Es claro que el conejo merece llevar el reloj de Alicia en el país de las maravillas. Seguro que si Zapatero hubiese visto ese filme... habría sacado el Proyecto del Gran Conejo... es más afín a nosotros cromosómicamente hablando.

Pero ¡qué maravilla!... los borregos son una raza superior, con sus 54 cromosomas, 8 más que nosotros, son más dóciles y obedientes... ¿porqué no una sociedad de borregos?... son ¡tan manejables!

Sin embargo, donde de verdad encaja la teoría zapateril del gran simio está con las mariposas: 380 cromosomas y ¡ale! a mariposear de flor en flor diciendo lo primero que se me ocurra... eso sólo estará reservado al equipo gubernamental... que con una superioridad aplastante nos apabullará con su inteligencia. ¡380!

Lástima que el helecho, planta primitiva como las hay, tenga 1.250 cromosomas... ¿y si la evolución es al revés y lo que prima son los cinco cromosomas de la mosca?... o el átomo primigenio que ni siquiera tiene esa aberración cromosomil.

Frid

2 comments:

mercedes sáenz said...

Mi estimado lanzador de palabras, de palabras que hoy pegan cómo perdigones en el medio de tu montaña. No me voy a quedar con el de matemática porque extenso sería, si querés la discutimos por otro lado.Me quedo rotundamente conla felicidad entendida de varias maneras. Con la posibilidad de que otro pueda leerte y llevarse de todo lo bueno que has escrito lo mejor.
Al margen te digo medio en secreto que eso de adormecerse con el Dios en el que uno y cree y despertarse pensando que le guiña un ojo, es un símbolo de espíritu feliz, sea lo que sea tu vida. Un abrazo. Mercedes

frid said...

Ciertamente hemos de contagiar felicidad, al menos es así como veo la vida, sin olvidar el dolor que nos acompaña como escribiste en un post pasado. Mercedes... es así la realidad.

Creados por quien nos ama y esperando retornar a su casa.

Lo del divertimento tiene dos lecturas: una jugando con la trivialidad de los números y otra que señala que el "hombre" es algo más que unos "números".

Vale la pena volver al Renacimiento con medida... ahí se descubrió que no todo era mística, que el hombre era un ser lleno de perfecciones. Hoy no todo es "sociedad organizada"... el hombre se escapa de esas previsiones y clama de nuevo su autonomía, una autonomía basada en su dignidad.

Ahí, en esa parte de mi visión, puede haber mucho que hablar. Ni "progresistas"... ni "retrógrados"... sino contempladores de la riqueza del hombre, de los seres vivos y de los seres "muertos"... eso que amanezca todos los días ¡es magnífico!

frid