Wednesday, May 21, 2008

Lapidadas.



Escribo este post sintiendo todavía un escalofrío traumático por haber visto un vídeo que me proporcionó Patricia, que a su vez lo había recibido de Martha sobre una joven lapidada en Siria. ¿Donde la misericordia?

A partir de aquí, sigo con un cuento "pero que pudo ser real":

El maestro está escribiendo en la arena, junto a él se agolpa una multitud furiosa, a sus pies una mujer con la túnica desgarrada, llorosa, angustiada. Instan al maestro: "tenemos una ley, y según la ley "ésta" debe de morir"... silencio.

El maestro les mira con unos ojos que penetran hasta lo más profundo, no cabe esconderse. Se ven transparentes. "El que esté sin pecado tire la primera piedra". Silencio.

Al final quedan él y ella... y los discípulos expectantes. Silencio... hasta que pregunta el maestro, responde la pecadora y se oye la voz de la misericordia: "Yo tampoco te condeno, anda, vete y no peques más".

Y era un pueblo de Galilea. Tiempos bárbaros que oyeron la Voz de la Misericordia.

Siglo XXI, en una aldea de Siria. Se oye el disparo certero de una onda. La piedra, redonda, sale veloz como una bala... golpea la frente de una dama que cae ya muerta al suelo. Y eso fue un acto de misericordia de un pastor amigo de la familia que veía como iban a lapidarla.

La acusaron de adúltera. El juicio fue rápido y no se escuchó su defensa por ser mujer. No hubo hombres que hablaran mas que el tío de su marido que la delató porque no quiso satisfacer sus bajos instintos. Era difamada e inocente... pero era palabra contra palabra.

Su marido imploraba y pedía al cielo un Daniel que protegiese a su "casta Susana"... Pero no siempre se encuentra en el camino terreno la Voz de la Misericordia divina. Aquí el gesto amable fue esa piedra certera que frustró la venganza del anciano. Los jueces hicieron caso al testimonio falso. Ancianos escuchando a otros ancianos. Almas secas dictando sin sentimiento. Almas muertas, sin capacidad de sentir misericordia.

Después del desconcierto, aún muerta, la ira del perjuro arrastra los bajos instintos de los aldeanos y hacen el simulacro del apedreado. Linchada por una ley que no tiene misericordia.

Ese no es el Dios que bajó a la tierra y habló del perdón "setenta veces siete". Tampoco es Alá el "misericordioso"... es el hombre fabricándose interpretaciones para arrogarse la autoridad divina.

También Calvino, el sabio y renacentista, intentó ser la voz de Dios en la tierra e impuso la tiranía divina... e hizo arder a Miguel Servet en la hoguera. Eliminó de la Escritura la certera frase del maestro: "dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

¡No más reinos terrenos con caudillos portavoces de la voz divina! ¡No más líderes religiosos imponiendo a la fuerza la virtud y la decencia!

Realmente el alma casta, a pesar de la muerte tan horrenda, se sintió como transportada... poco a poco veía que dejaba esta tierra sin apenas sentir mas que sorpresa... y en un desierto de arenas doradas se acercó a una figura que le sonreía mientras dibujaba en la arena.

Silencio. Los ojos divinos traspasaron los ojos del alma casta. Tenían en ellos la infinita pena de las injustas justicias tomadas en nombre de Dios, del Señor, de Alá... Y le abrió la puerta del paraíso celestial.

Abajo se consumó la venganza. Los amigos desconsolados acabaron emigrando. El marido, desolado huyó de esa tierra, renunció a sus familiares y se vino a Europa.

Un día un amigo le pasó ese texto de la Escritura Santa. Y comprendió quien es el Dios de la Misericordia.

Hoy anda escondido porque abrazó la fe cristiana y teme ser también exterminado.

frid

4 comments:

mercedes sáenz said...

Es ncesario nombrar a DIOS con letra grande. Mi DIOS. Nuestro Dios aunque no todos lo sepan. Igual Él sabe de ellos. Es tremendo este escrito Frid. Tremendo. Un saludo. Mercedes Sáenz

frid said...

Mercedes... "lloré" al ver el video que me pasaron. DIOS no es así como ellos "lo han construido"... cuando "matan en nombre de dios"... lo hacen por un perverso engaño del diablo. Es en nombre del DIABLO en el que hacen tanto mal esos otros.

DIOS es el DIOS MISERICORDIOSO y es el DIOS de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, incluso de los que sin creer quisieran creer.

Hay que poner con mayúscula también MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIOS.... ¡¡¡MISERICORDIA!!!

frid

rio de sal said...

sin palabras, simplemente sin palabras, queda un profundo silencio frente a estos hechos.

verónica
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Danthe said...

Te juro Frid no entiendo que naturaleza tienen esas gentes, llenas de odio a la vida, odiando a los de diferente religion, raza o sexo no me cabe en la cabeza tanta ignorancia, me duele que haya seres humanos de ese tipo..... me duele en el alma que esa pobre mujer no hacia mas que taparse el rostro, con las esperanza muertas..... cobardes como esos malditos merecen la peor de las muertes, disculpa, pero es lo que siento.

cuidate.