Tuesday, June 24, 2008

¿Mortificación hoy?

El niño llora, la madre calla y aguanta el tirón. Sabe que no debe ceder ahora. está templando un carácter. El niño aprenderá que el llanto no es un chantaje.

Duele, mortifica, pero es necesario.

El médico va a clavar la aguja, le pregunta al niño. ¿Serás valiente? Un aguantarse, unos lagrimones. Te has portado como un hombre.

Se va formando el carácter. Mortifica pero para su salud es necesario.

El niño mira por la ventana. Ahora los vecinos juegan. Él bajará más tarde. Está haciendo la tarea. Es necesario que se luzca. Sus buenas notas son la Beca. Se aguanta la impaciencia. Y luego baja corriendo la escalera de dos en dos.

Ha superado el primer impulso. Ha trabajado y ha hecho más que una hora de estudio. Alegría a sus padres y ayuda a su casa. Duele, no es lo que más apetece, pero ha sido necesario.

En pleno partido de fútbol, un patadón, le duele pero no lo ha visto el árbitro y el partido no se detiene. Sigue corriendo y arrebata la pelota al contrario. Evita el gol y acaban ganando.

Es un niño, sí pero sabe que ese dolor había que aguantarlo.

Así, por cosas que ama se ha ido mortificando. Ayuna para comulgar por la mañana, se levanta temprano para preparar el desayuno pues es su encargo, ordena la habitación para no generar más tarea a la madre porque son un buen puñado. Y llega dueño de sí al momento de las grandes decisiones.

Ya se hace mayor. La vida y la familia le han enseñado a asumir el esfuerzo como algo necesario. Y, de veras, sigue siendo muy feliz cuando, después del esfuerzo, se ve recompensado.

frid

3 comments:

Sofi said...

Y luego se el niño se hace mayor y le ves aminar por la cuerda floja de la vida y aguantando el tirón también tienes que dejar que tropiece y caiga y se haga mucho daño, pero en el fondo sabes que eso es una enseñanza y saldrá fortificado, pero a la madre le duele, no sabes cómo le duele. Un saludo

GoldMa said...

wiki e-gold

rasputinsky said...

Se agradece que a uno le eduquen en libertad y le templen en caracter. ¡Bien sabes que es así! Ese es el mejor tesoro humano: capacidad de trabajo y de sufriento. "Si además se le añade el bálsamo del afecto"...