Soy bella, se dijo la rana al mirar al sapo aberrugado.
Soy ágil, pensó la libélula al escapar del lengüetazo de la rana.
Soy rápido, afirmó el gorrión al zamparse a la libélula.
Soy astuto, creyó el gato al arrojarse sobre el gorrión desde su escondite.
Soy valiente, fanfarroneó el ratón al entrar en su agujero perseguido por el gato.
Me alabo el gusto, comentaba el mosquito al sorber la sangre del ratón al que picó.
El sapo se engrulló al mosquito sin pensar nada
frid
Wednesday, November 24, 2010
Thursday, June 10, 2010
Estrategia infantil
Y al fin y al cabo, la madre era maestra, el niño asombró al religioso que recibía al nuevo alumno: leer sabía y escribir también algo. Y dibujar palotes no se le daba tan mal para dar el cante.
Y ¿qué hace un niño tan pequeño dentro de la clase? Sobrevivir y sacar ventaja de lo que tiene.
Los primeros días: observación y no hacerse notar demasiado. Luego: la estrategia... y al final ¡todo se destapó!
La madre va a recoger a los niños al Colegio y escucha a otra señora hablar con su niño, grandote y fuerte. ¿Dime quién es el niño que te roba el bocadillo todos los días?
El chaval se resiste, calla, pero la madre insiste y así, a la salida del Colegio señala a uno muy pequeño, que no tiene ni media bofetada... "Es ese"
Era ese, me consta. Pero también me consta que la reacción de la señora no fue violenta. Ojos como platos y una carcajada.
La madre del pequeñarra interviene, le dice que es su hijo y buscan entre ambas aclarar el misterio.
Y es que el grandote y fuerte y el más pequeño de la clase habían formado tándem: el pequeño enseñaba al grande, le corregía los deberes. El grande, a cambio, era su fuerza y su despensa. Y las madres se hicieron amigas.
Lo de la alianza con el poder de la fuerza siguió... la despensa se corrigió y el pitufo comenzó a llevar también él a clase su media mañana en la cartera.
El año siguiente el crío repitió párbulos, aún así seguía siendo el más pequeño de la clase, si bien se hizo amigo de otro de su talla. Ese año "como veterano" no necesitaba guardaespaldas.
frid
Wednesday, April 21, 2010
¡Mata tu dragón!
Este viernes es San Jorge, han empapelado la ciudad con carteles verdes con grandes letras rojas proponiendo un nuevo torneo municipal "¡Mata tu dragón!"
Ha amanecido como siempre, siempre muy temprano, pero la vida es así y me he dejado caer del lado bueno de la cama. El sol era como una lanza de fuego entrando por una rendija de la ventana. No había manera de ocultarlo, estaba todo risueño advirtiendo a todos, incluso a los zánganos, que un nuevo día ha comenzado.
En la calle jolgorio alrededor de los cartelones, lustrosos, luminosos, con color de mermelada de ciruela, tanto que algún crío les daba lametazos. ¡Eh, niño, deja de chupar carteles!. ¡Pero si sabe a mermelada!
Al fondo un dragón de oro y rojo, sonriente, amenazante, moviendo la cabeza con malicia y echando fuego de verdad. ¡Huy, casi me escalda el bigote!. Eh, espera, dragoncito, que vengo con las salchichas ensartadas en un hierro, ¡a la salchicha caliente, la vendo a dos ochavos!
Hoy la gran fiesta consiste en "matar tu dragón", lo dicen todos los pasquines de sabor de mermelada que atraen a los orondos niños de la ciudad, y a los taberneros que aprovechando el fuego ahorran carbón para preparar el chocolate caliente con churros del lugar.
En la plaza han puesto un puesto un graderío, los munícipes están ahí todo perifollados hablando de cosas inútiles, típico de políticos, mientras se zascandilean entre sí, alguno apuñala al otro de su misma facción, otro echa aceite hirviendo en el desayuno del Alcalde (es su asesor que quiere ser califa en vez del califa), otro filtra a la prensa los bienes de la hija del ministro, criaturitas inocentes. ¿Es ese el espectáculo, es ahí donde está el dragón?
Los niños no están para tonterías, con el lanzón de San Jorge se relamen los labios y con un caramelo largo en forma de lanza se pelean entre mordisco y mordisco... del caramelo por supuesto. Las niñas hablan aparte de sus cosas, como siempre, por mucho que el maestro de escuela sea un "progreso de inteligencia". Ahí están los pedagogos discutiendo sobre la materia para educar ciudadanos, acalorados, golpeándose en los ojos para aclarar la visión del otro, pegándose en la espinilla para agilizar la marcha del progreso. ¿Es ahí donde está el dragón?
Los dragones de los carteles ya se han escapado y al ruedo se han ido para amenizar la fiesta. San Jorge desde el pináculo de la catedral pincha y pincha una y otra vez al dragón infernal. Éstos dragones miran con espanto esa imagen y, por si acaso, van todos a ver a la Virgen del Pilar, que no quieren saber nada con Satanás.
Dragones al ruedo, el espectáculo va a comenzar. El aire se llena de fuego, la municipalidad se viste de miedo y se van a organizar. Los pedagogos, los asesores, los salvadores del planeta piensan que el espacio aéreo puede peligrar y salen por piernas a deliberar.
En las gradas sólo queda la gente normal. Los dragones extienden sus alas, los niños salen a volar. Las niñas se apuntan al juego poniendo cursis lazos de su color en las patas de los pacientes dragones mientras vuelan y vuelan hacia las estrellas para luego volver a bajar.
La fiesta sigue. Los fogones alados colaboran con el maestro cocinero. Es la hora de los mayores, el vino corre sin necesidad de soplar. El baile mezcla jóvenes, dragones, niños y padres. La danza prosigue, la noche se acerca y, con la noche, vuelve la municipalidad, los pedagogos, los asesores, y demás inventores de la realidad.
Ya sólo queda la plaza vacía, con los letreros del bando municipal !Mata tu dragón!
El Alcalde, chamuscado el trasero, afirma: el año que viene, será de verdad, mientras sus hijos pequeños se le abrazan todo contentos de lo bien que se lo pudieron pasar.
El cuento acaba viendo cómo ese padre, enternecido y algo grueso, lleva en cada mano un chiquillo mientras le siguen sumisos dos dragoncitos malévolos, yéndose todos a retirar.
frid
Thursday, January 07, 2010
Nisha: Un cuento de Navidad

Este cuento es de otro, me lo han contado y, aunque quizá invente algo, el fondo y la trama merecen que se respete.
Es la "historia de Nisha", o mejor, es un fragmento de su vida. ¿Qué será ahora de ese niño?
Rusia, un orfanato.
Ha caído el muro de Berlín, se desmorona el comunismo y se abre Rusia a una esperanza de tiempos mejores. ¿Libertad? La fe en ese país ha sido tarea de abuelos, quizá la historia podría ser la del abuelo de Nisha contando relatos navideños. Pero Nisha no tiene abuelo, no tiene ni padres, está solo. ¿Sólo? No, vive con otros niños en un orfanato. Y ha llegado la Navidad.
Un pope sube al colegio invitado por los que gestionan la entidad. Ahí sí hace frío, las huellas del anciano, porque es anciano, se marcan en la nieve, dejan señal, una señal de entrega, porque vale la pena contar a esos niños, ¡por primera vez! una Historia de Navidad. ¿Qué habrán escuchado esos niños en un país empecinado en erradicar a Dios de los corazones?
Los niños saben que el día es algo grandioso, es una Fiesta, pero la sorpresa que tienen preparada los cuidadores es la visita del anciano que cautiva a los niños por sus ojos llenos de emoción, por su barba de nieve, por su gorro y vestimenta hasta ahora nunca vista.
Y el pope cuenta... cuenta la Historia que todos nosotros rememoramos en Navidad. Los niños quedan embelesados, algunos incluso dejan derramar sus lágrimas ante ese otro Niño que nace sin un hogar que le acoja.
Cuando el pope se va, los maestros encargan a los niños que dibujen la escena que han escuchado. Ellos ven que en un rincón del aula hay un Belén y, prácticamente, todos hacen una réplica del Belén. Todos menos uno, Nisha, que hace un dibujo peculiar, un Belén con dos niños.
Asombrado su tutor de ese dibujo llama a Nisha y le pregunta por la Historia narrada. Nisha es muy inteligente y describe todo con fidelidad hasta el momento en el que María pone al Niño, envuelto en pañales, en el Pesebre. Ahí la Historia cambia.
Cuenta Nisha:
"Y entonces el Niño me miró y me preguntó si tenía algo que entregarle como los pastores. Yo le contesté que no tenía nada, ni padres, ni ovejas. Y, entonces pensé qué podría darle... y le dije: Que tenía el calor corporal, que se lo podía dar si me dejaba estar con él. Él me sonrió y me dijo que eso bastaba, que se lo diese y que Él siempre estaría conmigo. Entonces entré en el Pesebre y le di calor con mi cuerpo.
María y José miraban y aprobaban mi osadía".
Y se hizo un silencio. Los maestros piensan que Jesús le dijo a Nisha verdaderamente que "siempre estaría con él". Su audacia fue un ejemplo para todos. Y hoy, acabada la Navidad, podemos continuar dando el calor de nuestro cariño a ese niño que es Dios y Él siempre estará con nosotros.
frid
Monday, December 14, 2009
Cosas pequeñas y Navidad
Estos días de espera sabemos que el Niño Dios se guarda en el seno de la Virgen María. Desde la concepción virginal bajó el Hijo de Dios, se encarnó y está con nosotros.
Bien poca cosa es un Embrión, pero ese Embrión milagroso es ¡¡¡el Hijo de Dios!!!
Nuestros progresistas no cuidan esos pequeños detalles, las cosas pequeñas no les importan y se empeñan en facilitar su muerte. El 28 de diciembre celebraremos su martirio por los nuevos Herodes.
Cosas pequeñas son las luces navideñas. Ahora no quieren hacer figuras que recuerden la Navidad, se han vuelto "celebradores de la geometría", pero cada luz, por pequeña que sea, tiene el simbolismo de la "Luz del Mundo", del hijo de Dios que viene a la tierra. Miles, millones de luces en Navidad, son nuevas estrellas que nos hablan de Él.
Cosas pequeñas son los belenes, sobre todo aquellos que tienen figuritas de plástico para que los niños de la casa las muevan día a día. Quizá el plástico no sea señal de belenes muy artísticos pero introducen a los niños pequeños en el Misterio de la Navidad.
En los escaparates de nuestras ciudades hay una pequeña batalla: belenes, papás noeles y otros adornos. Todos son recordatorio de la alegría de la Navidad. Y esa alegría es derivada porque ha Nacido el Rey de la Paz que nos redime, generación a generación y persona a persona, de la esclavitud del pecado y de la muerte.
Mi mirada suele detenerse en especial en los escaparates con Belenes, y ahí busco la figura más pequeña... el Niño Dios. En esa "cosa pequeña" se representa nada menos que al Todo Poderoso, que en su Humildad se hizo niño para que no tuviéramos reparos en portarlo en nuestros bazos como una criaturita más.
En Navidad las embarazadas o las madres recientes sienten una alegría especial. Saben que su alegría de ser madres es compartida por la Virgen María y se establece una sintonía y amistad perdurable. Ambas, como madres, se cuentan sus cuitas, sus preocupaciones y hablan de ropitas infantiles.
Sí, la Navidad es la Exaltación de las cosas pequeñas, con la sonrisa del pequeño Niño que se llama Dios.
frid
Thursday, September 10, 2009
Boletaires
Finales de agosto, calor y, de pronto, una nube tormentosa que se acerca. Sube la ladera y crece... y desparrama su agua torrencial en la tierra sedienta.
Lluvia de verano, de esa que se espera sin refugio, dejando que te inunde la figura. Torrentes breves que bajan la ladera con los secretos que el bosque ha escondido: una lata de refresco, una muñeca sin cabeza, algunos huesos mondos y lirondos de una vaca devorada por los buitres.
Sol que alegra y que calienta. Y, de pronto... un aparecer de color anaranjado. Alguien mira el brillo carnoso del níscalo recién aparecido.
Corre la voz. El valle se prepara. La noche se hace larga en la espera. Y, ya a primera hora las luces de los vehículos, serpiente que asciende la ladera hasta una campa soleada entre pinares.
Los primeros: cestas; después más tardanos llenan alguna bolsa; cuando llego me encuentro la algarabía de niños y de ancianos, los gritos del buscador de tesoros en la playa: "uno", "aquí mira este otro", "ese no que es un cuesco de lobo", "niño, no toques eso que es veneno", "magnífico ejemplar, sí chaval"... Pero ya sólo quedan algunos robellones sueltos que "cazan" en esta repesca festiva.

Paseo por el monte, restos de la guerra, desolación de setas que no tuvieron la fortuna de ser sabrosas... De pronto, un brillo anaranjado, pequeñito cual botón, muestra sonrosado su rostro esperando no ser visto por los miles de ojos que han pasado por el prado.
Vuelvo a casa, oigo todavía las conversaciones de los cientos de boletaires que hicieron su fortuna o, bien, llegaron tarde.
Eran los primeros robellones de la temporada, caro les salió aparecer con tanta ansia contenida.
Este verano, en Gerona, han salido setas. Al volver de allí algún robellón cayó en mi cesta, pero ese día los boletaires se llevaron la ventaja.
frid
Thursday, July 09, 2009
El gato, la dama y la paloma
Gato cariñoso y zalamero que te acercas lentamente hacia el regazo de tu ama, ahí cerca del fuego, mientras ella mira, entretenida la ventana.
Gato que te admiras al ver el sol brillar en el espejo, mientras atento valoras tus pisadas.
Gato, que te sientes fiero y sueñas en proezas prohibidas a tu tamaño diminuto de minino.
Miras el alféizar, sueñas y saltas, ágil en tus sueños la pieza alcanzas.
Cazador con dos caras, amable con el ama.
Todos los días traen el vuelo que alegra la mirada.
Sonríes mientras miras, sueñas en paisajes que las aves captan desde el aire.
Un consuelo es sentir el aleteo de esas blancas alas.
Limpia es la paloma, limpia y clara.
Hoy vuelve mi amable gato, mi negro corazón de pelos suaves y se acerca a mi regazo.
Busca mi mano blanca, mi cariño, el calor de un afecto que sabe que provoca con su gatuna compostura.
Hoy un secreto guarda. Hoy ha sentido su ser de fiera primitiva.
Hoy ha vengado no ser tan grande como un tigre y osado como leona en partida hacia su caza.
Hoy su salto certero acertó de lleno. Sus garras afiladas penetraron en un blanco pecho.
Un corazón latía. El rojo estalló en el plumón de la paloma desgarrada.
Ahí, caída, fue placer de un festín salvaje de la menuda fiera.
Y vuelve el gato, gato negro y zalamero a su ignorante ama.
Ella espera otro vuelo que no llega.
Una esperanza no presenta su señera y el gato, que siente el abrazo de su ama, al mirar su llanto, se llena de vergüenza.
frid
Thursday, May 21, 2009
El asalto
Al sol, la calle desierta. Prisas por llegar a las sombras. Adelanto del verano. Ahora los fanáticos del cambio climático harían su agosto.
Paradas de bus con sus marquesinas acristaladas, protectoras de lluvia y viento, aún así apenas algún sufrido peatón esperaba en ellas.
Termómetro subiendo. Despedida definitiva del invierno y un toque prematuro de verano. Malestar pensando que el calor ya no es calor, sino calor manipulable. Aumenta la temperatura del planeta, ¡¡salvadlo!! según el dictado de los clérigos de la nueva religión ecologista.
Pero calor, calor intenso como todos los años cuando se acerca el verano y el viento se ausenta.
Las cortas sombras plagadas de árboles humanos, quietos, a la espera, atentos al asfalto.
Uno no se habría percatado que siguen estando todos, pero más quietos, más agrupados en las escasas sombras del medio día.
Al acecho, los ojos inquietos, ocultos a la luz, salvando el pellejo y disfrutando, en primavera, del frescor todavía de las sombras.
Se acerca el bus, descarga ante una parada que, de pronto, comienza a llenarse. Los ensombrados, por arte de magia, se mueven, reviven, asaltan el bus que parte lleno donde quedó vacío.
La calle vuelve a su silencio. Nuevos árboles humanos se ensombran la espera.
Hoy la calle mantiene su soledad aparente con asaltos esporádicos al acercarse otro bus a la parada.
frid
Monday, May 18, 2009
Ventisca
El caminante siente el golpear de la nieve sobre su rostro curtido. La carga que llevan es seguridad en la aldea. El grupo intercambia la cabecera para abrirse el camino. Un pensamiento lanza hacia el cielo.
Seguridad e la aldea. Juegos de niños. La madre capta al vuelo un mensaje que intuye, pero no tiene tiempo y mira. El niño se balancea, son sus primeros pasos, torpes pasos, sonrisa y caída. La cara risueña y un nuevo intento. Esta vez logra que sus manitas se aferren a la madre que, con esos juegos, parece que olvida el viento que grita.
Allá en el valle ya es primavera. Si bien todavía la nieve cubre las cimas. Las flores se mecen mostrando sus vivos colores tentando al panal para que vuelen a ellas. Abejas que intentan llegar a las flores, liban y vuelven con carga que sueñan en ceras y miel.
Las copas del árbol arrullan el nido. Las crías reclaman atención de sus padres que llevan en el pico algunas lombrices. Viento ligero en el bosque que hace trabajosos los vuelos. Pero ante la vida los padres se esfuerzan y llevan a picos hambrientos seguro alimento.
Los buitres remontan el vuelo buscando carroña. Aunque su aspecto no agrade y su olor espante, su instinto les dice que sus pollos esperan el retorno de un largo camino de vuelta al roquedo.
El caminante fija en la madre su idea. No importa que el viento azote su cara. El paso está cerca, se nota con fuerza el ulular del viento que acaba vencido cuando el grupo supera el puerto y se adentra en el valle.
Vencida la ventisca, la tierra se calma. El sol reclama su espacio. La vida canta en el agua que corre bulliciosa hacia el valle.
La aldea en la mente, la madre, el niño... el amor y la entrega y eso, ¡para siempre! porque hay vida y esperanza con la misión del viaje cumplida.
frid
Thursday, April 30, 2009
Sinfonía en Do de Don
Es emocionante leer ese "poesía eres tú" y captar la mirada de la amada. Dos ventanas se abren y se entregan. La mente vuela desde el mirar y sueña.
A veces ante el Sagrario, donde los cristianos sabemos que está Dios, también miramos. Y ¿nos atreveríamos a decir "poesía eres Tú? " porque ¡qué mirar penetrante, amoroso y eterno! y su ventana, ¡qué ventana!
Los ojos de Dios, ¡quién cantase a los ojos de Dios!, ojos que para que pudiéramos verlos se hicieron muy pequeños, tan pequeños que fueron ojos de niño, y también ojos de feto. Ojos que miraban a través del velo de entrañas virginales. Ojos que antes fueron una sola célula que ya gritaba de amor a los humanos.
"Poesía eres tú", que te hiciste tan pequeño para que mis ojos y los tuyos se mirasen.
Y tus ojos tienen una sinfonía distinta, sinfonía en Do de Don, para cada par de ojos de la amada, ese alma a la que engalanas con perdones infinitos y dones inauditos.
Y dices ¿donde mi amada para contemplarte? Y ves que ojos no formados te miran desde el cielo porque nacer no les dejaron.
"Estamos aquí, esperando aquel momento en el que volvamos, sin truncarse, a unirnos al barro de la tierra".
"No pudimos mirarte y rezarte el poema de la vida".
Y Tú con tu sinfonía del Do les darás "ojos interiores", ojos sin malicia que podrán mirarte y expresarte el poema del mirar embelesado.
Y dices ¿donde mi amada, por qué te ocultaste? Y ahí estamos todos desnudos de belleza, esperando que nos mire y nos revista.
Y ¿esos que se ocultan tanto? por qué no vienen. Son los que impidieron que los ojos de los niños no nacidos le mirasen.
También tengo un traje de oro y plata, tejido por las lágrimas del dolor arrepentido para ellos.
Y es que en tus ojos, sinfonía en Do de Don, ¿quién hay que desespere de mirarte?
Hay lágrimas en esos ojos, porque hay almas amadas que se niegan a mirarlos.
frid
Wednesday, April 29, 2009
Poetas en Mi Mayor
Hubo un tiempo, el de los juglares, en los que el poeta cantaba la belleza de la amada, una amada que habitaba en el castillo inaccesible de su recato y que exigía en el caballero la realización de inacabables hazañas que le hacían virtuoso, mostraban su lealtad, su generosidad y su grandeza de ánimo. El poeta cantaba la armonía entre el Bien y la Belleza.
El Cantar de los Catares es el mejor poema de Amor jamás escrito. La entrega es completa, para siempre. El perdón aletea y purifica a la amada que sólo encuentra su reposo en el amado. El alma se ve reflejada en su caminar terreno hacia la fuente de aguas vivas. Y ese caminar hace feliz y virtuoso al que vive esa borrachera de amor.
San Juan de la Cruz, San Francisco y otros captan en la Naturaleza la voz amorosa de Dios, al pastor de los silbos amorosos, al Señor a quien sirve el hermano Lobo o la hermana Luna. Y en esa entrega, vaciados de sí mismos, encuentran en su ser la Belleza y la Bondad de Dios.
Un poeta del alma encontraría en Susan Boyle una especial belleza, la de un alma generosa, además de una voz prodigiosa que ha cautivado a millones de internautas.
Pero algo se ha roto en la poesía. Los moldes ¿lo eran? han sido rotos. Se canta al sentimiento. Se canta al amor propio, a lo que a mí me hacen sentir las cosas y las personas, a lo que a mí me apetece, a lo que yo necesito, a mi dolor infinito, a mi rebelión, a mi orgullo herido, a la injusticia que sufro, o sencillamente, se canta lo que "me sale" y eso, lo mío, es bello porque así lo siento.
Ahora "lo mío es hermoso". El objeto de amor soy Yo. La creación se manifiesta para mi uso, mi disfrute. Ahora soy el Astro Sol, ya no hay hermano Sol o hermana Luna... hay siervo Sol, sierva Luna, persona utilizada o manipulada, amor mientras se siente y se disfruta.
Bellos sentimientos, sí... pero que se abandonan cuando se dejan de sentir, aunque lo que se abandone sea a "mi amada del cantar", "a mi esposa", o "a mis hijos" en la Inclusa o en la muerte prematura de la píldora o del aborto.
¿Poesía con nota musical de Mi mayor?
Más bien sentimiento hueco, estéril y cruel. ¿Hacemos poesía de la monstruosidad? ¿Nos eleva la poesía al mundo de las musas o nos rebaja al sentir de los limacos?
Poesía eres tú, como dice Becker, poesía es el otro, poesía es Dios, poesía es aquello que me hace sentir, que me hace vivir, que me hace soñar, que me ilumina. Y yo, ante aquello que admiro, estallo en palabras de gozo, de dolor, de amor.
No, poesía no soy yo, no es mi sentimiento, no es mi "Mi mayor" sino el "Tú Mayúsculo"
frid
Wednesday, April 01, 2009
Ataque aéreo
Aquella solitaria paloma es la que comenzó la guerra. Su pasión, al mediodía descargar en la calle San Andrés, pasase quien pasase, sin mirar siquiera, con esa soltura y falta de pudor que es propia de la infancia, pero sin una mamá que le dijese: "niña, eso no se hace".
Vestidos de "Prada", abrigos recién sacados el tinte, sombreros, incluso alguna calva eran las víctimas diarias de esa paloma solitaria.
Era una única paloma pero grandes sus destrozos. Y algún insolidario, algún intolerante, agotó su paciencia y apuntó. Sí, apuntó desde una ventana de la calle y de un disparo certero atravesó a la inocente paloma de parte a parte. Último vuelo, hacia abajo. La paloma mordió el polvo de la calle.
Por ahí había una pareja de palomos merodeando detrás de la señora "loca", la que con su cesta llena de migas de pan, alimentaba a miles y miles de palomas.
La paloma destripada había caído sobre el duro asfalto a la vista de la "loca" y de los palomos revoltosos. Menudo susto: ¡una inocente víctima de su incontinencia! Nadie le dio la alternativa de una educación esmerada. Irritación en el palomar. "Loca", palomos y palomas idearon tomar venganza.
Aquel día parecía un día normal de primavera. Los ronroneos de las palomas, eso sí, parecían más intensos, los transeúntes de las calles colindantes, sus niños juguetones, todos inocentes, disfrutaban del sol, de la ligera brisa, del tiempo que llenaba de vida los pulmones.
Sonó un crac, un ligero crac, y miles de crac despedidos por el aire. Guano a cientos, miles de palomas en vuelo rasante y, acabose por un momento la alegre primavera. Niños, madres, padres, el heladero, el barrendero, todos, condecorados por las plastas volanderas.
Silencio. ¿Donde está la loca? Motín, perdigones despedidos a los cielos con poco efecto pues el palomar entero gozaba de la ventaja del dominio de los cielos.
Desiertas se quedaron las calles. Victoria de los pájaros guerreros. ¿Tregua? ¿Negociaciones? ¿Bandos municipales del Alcalde reordenando los espacios?
Los niños desconsolados, ellos que siempre han jugado a cazar palomas pero que nunca han dado el último paso atrapando al pájaro volandero.
Y empezó la guerra. Hubo lazos y trampas que atraparon a cientos de palomas callejeras, multas a la loca por cebar el palomar, requisa de escopetas, cristales rotos, trajes en el tinte, plastas volanderas arrojadas desde el cielo a alguaciles. Una guerra que hizo que las aves más sensatas emigrasen y que el hombre pensase que había ganado la partida.
¿Se logró la paz? ¿Donde la loca? Algunos dicen que volverá con su carro de migas a regar las calles y cebar palomas. Pero mientras la calma en la ciudad, los niños en sus juegos, y alguna paloma suelta parece aceptar el juego del infantil correteo.
Pero la paz no es la tregua de la guerra. La paz es la concordia, la delimitación de espacios, la cesión mutua, los intereses moderados. Y lo que se vivía era la tregua entre guerras, era un intervalo entre batallas.
Comenzó un día, un día espléndido en el bullir de la primavera. Un rumor. En los campos algo pasa. Sembrados blanquecinos por el guano, campesinos que hablan en susurros, ¡Oh! el miedo está latente en la calma de la espera.
El pulso acelerado, la boca seca, la sed sin saciar con el agua de la fuente. La mirada hacia lo lejos. "Vuelven". Pero por ahora sólo sol, juegos infantiles, vida en las calles y, sin embargo, el hablar se vuelve silencioso, se susurra. La impresión indefinida acrecienta las angustias que, por no saber razones, se guardan en el silencio de las almas.
Una sombra en el sol. No, no es una nube de tormenta. Ya pasó. El sol sonríe. Otra sombra, dura más. Y otra que aún algo más dura. ¿Un eclipse? Sombras raras como de pájaros se recortan en el suelo. Triste se torna el día. La luz se oculta. Eclosiona algo y el ronroneo por miles, por millones. Una pasada, otra. ¡Guano a ríos, guano a mares!
Un rayo de sol se asoma, ahora otro... luego el sol retorna. Blancas las calles, blancas las farolas y tejados.
Silencio, un niño llora y estalla en llantos la ciudad entera.
Venganza de palomas. ¿Su victoria?
Bando del Alcalde, emergencia de basuras, daños y orgullos, muchos orgullos vencidos por palomas. Miedo que flota en el aire. ¿Volverán las aves? Así, desde entonces, ese día de mayo es temido. En la plaza un recuerdo del año en el que el cielo llovió guano y las aves mostraron su poderío.
Suena un timbre, el ring se hace más intenso, una mirada de soslayo, la mano torpe enciende la luz a tientas después de tirar al suelo el despertador que le atormenta. En la ventana se oye el runruneo de dos palomas. Juan se alza perezoso de la cama, mira asustado el cielo, el sol se asoma, en la plaza dos niños juegan a perseguir a las palomas. La loca baja por la calle de San Andrés con el carro de la compra y sus migas, las de todos los días. El vecino se queja de que ayer le cagó una paloma y pregunta al del Estanco si tiene una escopeta de perdigones y se la presta. Se bromea. Pasa el camión de la basura, recogen con su pala una paloma muerta y Juan siente que su cuerpo se estremece y tiembla.
frid
Thursday, February 19, 2009
Esperanza en grises.
Nubes grises de polvo ocultan el sol.
Las farolas intentan remedar su brillo.
Hace calor en la calle y es como fuego negro...
que emana de las paredes de los humanos refugios.
Casas grises, cajones habitables.
El verde añorado luce colgado entre paredes.
Miradas desde pardos visillos hacia el río.
Parduzcas aguas de vida descolorida.
¡Añorando montes!, ¡añorando fluidos cantarinos!
Un milagro, una puerta que se abre.
Un rayo de sol, que logra abrirse paso entre la bruma,
y se recrea en el abrigo rojo de la niña.
Atardecer esperanzado en su sonrisa.
Juegos solitarios en la plaza, juegos envidiados.
Poco a poco, de otras jaulas surgen niños grises,
y rodean el estallido de rojo del vestido.
La muñeca sonrosada de mano en mano pasa.
Sueños, sueños infantiles.
Y en esos sueños sus grises se tiñen de colores.
Mirando están, desde los visillos pardos,
padres grises consumidos por la prisa y el trabajo.
La puerta del milagro se entreabre...
Olores a hierba y a rosales... ¡flores!
Y sus padres llaman a la niña:
¡la merienda está dispuesta y la mesa compartida con hermanos!
Bullicio, alegría que los niños grises miran con envidia.
Los únicos admiran a la benjamina de aquella abarrotada pandilla de chiquillos.
Familia...
¡familia numerosa que en andrajos de colores vive sembrando la alegría!
El sol se oculta, la plateada luna le releva...
Y ambos velan con ternura sobre aquella triste villa.
Día y noche rayos de sol, rayos de luna... avisan...
que la vida es de colores,
que vecina a las colmenas habitadas...
una sierra, unas montañas, un verdor, un olor a hierba fresca... se divisan.
Sin tanta prisa...
¿verdad que un día podrás ir con tu mochila pisando alfombras verdecidas?
o bien manchar las botas con el barro del camino
o contemplar la trucha saltarina...
Y ver mil soles reflejados en el lago, o en el ondear del agua que circula.
Esperanza, esperanza con una brocha de colores
y un minuto, cada día, para zurcir con harapos rojos, verdes o amarillos
las prendas que trasladen el sol del cielo a nuestra vida.
frid
Zaragoza 19/02/2009
Saturday, December 13, 2008
Mi cuento de la Navidad: palabras de Navidad.

Los niños vuelan en ese indefinido entre imaginación y realidad, recrean mundos que no son reales pero en los que son muy felices. Ensayan la vida posterior pero saben que eso se acaba cuando dejan de jugar.
Si para esos niños el drama permanece cuando dejan de jugar, la madurez y el dolor les pueden acompañar el resto de su vida. El niño juega y es feliz en el juego aunque le toque ser el malo que pierde después de haber sido "muy malo".
Los niños miran el Belén y siempre le toca a uno ser Herodes que va con saña persiguiendo "judíos y ovejas u otras figuritas del Belén" y los padres entran en el juego y les muestran qué es lo principal del Nacimiento.
Con la lección aprendida ya saben que hay tres figuras a las que han de tratar con muchísimo respeto: el Niño, su Madre y José. Para ellos es el Belén.
Y, a veces, se ve al pequeño mirando el Nacimiento y diciendo para sus adentros a Jesús Niño, que es niño como él y que... bueno... que le promete ser bueno. Y esa palabra, dicha al Niño de Dios, es palabra que revota, que va y vuelve. Jesús es la Palabra y crea con ella la bondad en el pequeño pedigüeño.
Muy buenos se vuelven los zagalitos esperando que otras figuras que mueven a su antojo acercándolos o alejándolos del Pesebre se porten bien con ellos.
Sus voces van acompañadas de cartas, cartas que llevan ilusiones, cartas pidiendo la Luna. Ahí, entre sus padres y ellos la "palabra" no es creadora, no es omnipotente. Pero puede arropar la realidad diaria con el oro del cariño... que ese sí que puede ser inmenso.
Palabras más limitadas pero que tienen un resquicio que conecta con la eternidad: ¿Deseos de paz y amor?. Si entran en el Pesebre y abren el corazón al Niño Dios... esos deseos crecen y se hacen inmensos. ¡Tan inmensos que no hay límite humano!
Hubo una niña albanesa que dijo que sí al Niño Dios delante de un Pesebre... hace muchísimos años... y fue diciendo que sí a ese Niño al que vio en una Cruz enclavado y su trabajo y el de sus hermanas llegó a miles y miles de hombres siendo las manos, la sonrisa y el corazón de Dios.
Palabras de Navidad sembradas por niños en un Pesebre. Pero quien está ahí, entre pajas y "desnudito" es Dios y su paga es la paga divina.
Muchos de esos niños de hoy llevarán después de Navidad, como regalo de Reyes, una semilla de Amor tan grande como la de Madre Teresa. Es cuestión de que la cuiden y también lo hagan sus padres.
Niños que llevan tesoros, tesoros divinos. ¡Cuidadlos que es Navidad!
frid
Monday, November 24, 2008
El príncipe de la paz
Los hombres grises tenían que inventarse una nueva mentira. La luz de la "ciencia" había acercado también, aunque tarde, a grandes hombres a la verdad. El icono de la ciencia no era seguro para su plan de oscuridad. Y es que aunque el "príncipe de la luz" había decaído mucho desde su antigua batalla, él era consciente que la luz... incluso la luz caída, reflejaba un destello de verdad derivada de la justicia divina.Ciertamente la ley, el premio y el castigo, la ciencia, el conocimiento, todos esos aspectos reflejaban un orden que llevaba a la luz, al color, a la vida.
Por eso inventaron un nuevo personaje en sus laboratorios de imagen.
Ese tipo de personaje debería de tener aspecto saludable, con una gran sonrisa, animado, y debería controlar el lenguaje como "los ángeles". Su mensaje siempre de paz, concordia, alianza... y su realidad... eso no importaba tanto porque entraría la oscuridad sin que los hombres se diesen cuenta.
Paz fomentando el divorcio, la ideología de género, el uso irreflexivo de la sexualidad, el "carpe die", la salud corporal. Modelos: los triunfadores terrenales, los artistas, los nuevos artistas o embaucadores o políticos. Y sólo ofreciendo la fase saludable del ciclo de la vida, y en los estados anímicos más atrayentes.
Esa paz trajo rotura de familias, soledades, hijos no deseados, aborto, deseos de acabar la vida al reducirse la salud, el hastío, los suicidios, la violencia entre "compañeros", la insolidaridad con el vecino, la droga, el SIDA, el aumento de la delincuencia y de las salvajadas.
Pero como ellos predicaban paz, paz y paz... los "príncipes de la paz" echaron la culpa a los que denunciaban el mal, a los que decían que ese paraíso terrenal era imposible, a los que hablaban en otro lenguaje... porque para ellos "la verdad se crea en el lenguaje" y quien habla de crisis de valores, o de pecado, o de conciencia, o de derechos del no nacido... ese es culpable de que ellos no logren su paraíso prometido.
Los hombres grises han fabricado ya varios de esos personajes que van por el mundo hablando de avanzar, de progresar... con un lenguaje de paraísos terrenales de futuro al tiempo que rompen lo más íntimo del ser humano sustituyendo amor por amoríos y pasiones, verdad por consensos o elecciones arbitrarias.
En la fábrica de máscaras venden ahora máscaras de cera con sonrisas inagotables... máscaras para rostros de hombres muertos, de hombres sin conciencia, sin alma... con una vida que no lleva a ninguna parte.
Sin embargo aquí estamos tú y yo que seguimos viendo la vida de colores, que seguimos escuchando la voz de nuestra conciencia, que tenemos alma.
Y con gente con alma... el sol seguirá saliendo mostrando que es posible derrotar a los hombres grises con la vida... la vida de colores.
frid
Artículos relacionados:
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Las máscaras.
Las tácticas de los hombres grises
El muro de los espinos.
La cazadora de serpientes.
En otra Galaxia (7). La serpiente de colores escribe de encargo.
Sunday, November 23, 2008
Iconos de Cristo (y III) Todos los dolientes.

Todo ser humano puede ser, si lo desea, una imagen viva de Cristo. Él se hizo dolor para asumir todo nuestro dolor.
Sin embargo, ese dolor es un gran misterio, porque hace entristecerse al Dios Encarnado. Él exclama en la Biblia: "¿acaso quiero que el hombre sufra y muera?". Y es que el plan divino no era ese, este es el camino que elegimos en nuestra libertad.
Quisimos probarlo todo, quisimos ensayarlo todo, sin freno moral alguno... quisimos "ser como dioses" e introdujimos la "caja de Pandora" del dolor, del sufrimiento y de la muerte.
La ingeniería social actual es un ensayo más de la elección del "árbol de la ciencia del bien y del mal". Estamos probando algo que hará mucho daño y que mostrará el mal oculto del relativismo... aunque no hace falta decir que es "oculto". Ya ha introducido MILLONES de muertos inocentes y manipulaciones descaradas sobre la vida humana. ¿Qué saldrá de todo eso?
La ciencia del bien y del mal es TAMBIÉN ciencia del MAL. Y el mal tiene su fruto evidente. El experimentarlo todo traerá dolor e Iconos de Cristo rotos. Porque los primeros en padecer esa ingeniería son los INOCENTES.
Hitler aniquiló inocentes: primero judíos, luego eslavos, luego... Le pararon los pies.
Stalin aniquiló inocentes con el "pseudo nombre" de capitalistas o enemigos del pueblo... Le paró la ruina de su país.
En España, en el 36, se intentó aniquilar la Iglesia. Les paró el caos que ellos generaron.
Ahora, el nuevo "modernismo", los nuevos paraísos, intentan aniquilar la conciencia, la familia y manipular la vida... ¿Quién les parará?
Me decía un amigo: son tiempos de rezar ¡y mucho! o de sufrir ¡y mucho! pero podría ser que sean tiempos de rezar y de sufrir... ¿Nuevamente crucificarán a Cristo en los Inocentes?
frid
Sin embargo, ese dolor es un gran misterio, porque hace entristecerse al Dios Encarnado. Él exclama en la Biblia: "¿acaso quiero que el hombre sufra y muera?". Y es que el plan divino no era ese, este es el camino que elegimos en nuestra libertad.
Quisimos probarlo todo, quisimos ensayarlo todo, sin freno moral alguno... quisimos "ser como dioses" e introdujimos la "caja de Pandora" del dolor, del sufrimiento y de la muerte.
La ingeniería social actual es un ensayo más de la elección del "árbol de la ciencia del bien y del mal". Estamos probando algo que hará mucho daño y que mostrará el mal oculto del relativismo... aunque no hace falta decir que es "oculto". Ya ha introducido MILLONES de muertos inocentes y manipulaciones descaradas sobre la vida humana. ¿Qué saldrá de todo eso?
La ciencia del bien y del mal es TAMBIÉN ciencia del MAL. Y el mal tiene su fruto evidente. El experimentarlo todo traerá dolor e Iconos de Cristo rotos. Porque los primeros en padecer esa ingeniería son los INOCENTES.
Hitler aniquiló inocentes: primero judíos, luego eslavos, luego... Le pararon los pies.
Stalin aniquiló inocentes con el "pseudo nombre" de capitalistas o enemigos del pueblo... Le paró la ruina de su país.
En España, en el 36, se intentó aniquilar la Iglesia. Les paró el caos que ellos generaron.
Ahora, el nuevo "modernismo", los nuevos paraísos, intentan aniquilar la conciencia, la familia y manipular la vida... ¿Quién les parará?
Me decía un amigo: son tiempos de rezar ¡y mucho! o de sufrir ¡y mucho! pero podría ser que sean tiempos de rezar y de sufrir... ¿Nuevamente crucificarán a Cristo en los Inocentes?
frid
Thursday, November 20, 2008
Iconos de Cristo (II) Los niños.

Me ha emocionado leer cómo a la Madre Teresa de Calcuta, Jesús le pone en el corazón la preocupación de los niños de la calle, que no le conocen y pecan casi por ignorancia.
Duele oír al Señor, adulto, que al que escandaliza a un niño "más le valdría que le colgaran una piedra de molino y se echase al mar". ¡Terrible matar el alma de un niño, hacerle perder la inocencia!
Dios ama especialmente a los niños y a los que viven frente a él "vida de infancia", que es algo muy recio. Y eso lo notamos los seres humanos, "imagen de Dios" en la protección que hacemos de los niños. Siempre están en la boca de la gente civilizada: "que si programas en horario infantil, que si evitar juegos que fomenten la violencia, que si no debemos dejarlos sólos en el vehículo, que si su salud y alimentación es sana".... pero...
Hay "peros" en la actitud del hombre ante el divorcio: "Drama infantil, angustia, escándalo... porque los padres no se amaron lo suficiente"...
Y la "escala de valores"... el niño "puede esperar" al coche, a la segunda vivienda, a las vacaciones en tierras exóticas; y el "hermanito" ¡qué caro está el hermanito!
Y lo que ven en la calle, y lo que quieren enseñarle nuestros políticos... "escándalo y corrupción de menores" confundiendo formación con "no poner riendas a los sentimientos".
Iconos vivos, pero rotos, perdida la inocencia y entrando en la adolescencia sin valores, sin recursos morales, sin saber qué es el bien, juzgando si es su padre, su madre o su nuevo padre el bueno o el malo, viendo como natural la porquería televisiva...
Iconos rotos con difícil remiendo porque el alma perdió la inocencia, porque el niño perdió la confianza, porque el mal y el bien se mostraron con toda su crudeza.
Dicen: "para que no sufra remordimientos, nos hemos cargado su conciencia". Los que lo dicen ¿fueron niños, o fueron enfermos de la cabeza?
Porque la conciencia de bien y de mal, unida al amor de los padres se estabiliza con el perdón, con el arrepentimiento... y así se aprende que Dios, que nos quiere más que nuestros padres, siempre está a nuestro lado para perdonar, ayudar, amar... ternura de Dios derramada entre la ternura y sencillez de la infancia.
No es de extrañar que Teresa de Calcuta tuviese urgencia para mostrar el rostro de Dios en la infancia.
frid
Árbol caído

Es una historia verdadera pero merecería ser un cuento, porque los cuentos son sueños... y el árbol seguiría en pié.
Hace tiempo, en la calle del Coso, en Zaragoza, se erguían altos y lozanos unos Plataneros que con sus ramas despuntaban hacia el cielo. Eran el orgullo de la calle, si bien... de vez en cuando, con unas grandes grúas, las ramas que se acercaban a las ventanas eran podadas.
Los vecinos amaban esos árboles, pero en la calle. No querían que un día la rama, atrevida y curiosa, asomada por la ventana... entrara juguetona a la habitación de los niños... porque en invierno habría que cerrar y calentar el cubículo de la vida humana.
Árboles fuera... niños mirando por la ventana y soñando que eran los palos mayores de barcos que navegaban por el Ebro hasta el Mediterráneo. Quizá algún niño de esos es hoy marino. Otros recordarían sus veranos en el Pirineo y multiplicarían el árbol en multitud enmarañada con las ramas muy prietas por las que el ardilla juguetera huyendo de la astuta zorra.
Un tiempo hubo que la sensibilidad vecinal se hizo muy grande... entre los vecinos de otros barrios. Y, cuando llegaba la hora de la poda, necesaria para compatibilizar la vida del árbol con la vida de los vecinos de la calle, surguían manifestaciones de protesta, cartas al director, mociones municipales... un guirigay nada pequeño por unas "ramitas" porque era "sangrar al árbol", "hacerlo sufrir de modo innecesario".
Ha pasado el tiempo y, este otoño, un día he mirado y he visto los árboles hechos leña. Hoy, curiosamente, gobiernan los que antes protestaban. Y, como es obvio, no se han manifestado.
Es cierto... "el árbol" ya no sufre... es un tocón desmochado.
Se ha hecho silencio en el mirar de los niños desde los pisos del Coso. Sus ojos pueden ver el cielo sin trabas, pero ya no están esas ramas por las que, en sus sueños, trepaban a mundos imaginarios.
Hoy hay más asfalto, más cemento. El Coso de Zaragoza es más urbano.
Plazas duras, calles duras, árboles cortados... y lo que más me duele es que aquellos que los defendieron, tengan el alma seca, sean como postes hechos de madera sin alma que lleve la savia por sus vasos.
Hoy estoy triste porque los amantes del árbol mintieron... lo talaron.
frid
Hace tiempo, en la calle del Coso, en Zaragoza, se erguían altos y lozanos unos Plataneros que con sus ramas despuntaban hacia el cielo. Eran el orgullo de la calle, si bien... de vez en cuando, con unas grandes grúas, las ramas que se acercaban a las ventanas eran podadas.
Los vecinos amaban esos árboles, pero en la calle. No querían que un día la rama, atrevida y curiosa, asomada por la ventana... entrara juguetona a la habitación de los niños... porque en invierno habría que cerrar y calentar el cubículo de la vida humana.
Árboles fuera... niños mirando por la ventana y soñando que eran los palos mayores de barcos que navegaban por el Ebro hasta el Mediterráneo. Quizá algún niño de esos es hoy marino. Otros recordarían sus veranos en el Pirineo y multiplicarían el árbol en multitud enmarañada con las ramas muy prietas por las que el ardilla juguetera huyendo de la astuta zorra.
Un tiempo hubo que la sensibilidad vecinal se hizo muy grande... entre los vecinos de otros barrios. Y, cuando llegaba la hora de la poda, necesaria para compatibilizar la vida del árbol con la vida de los vecinos de la calle, surguían manifestaciones de protesta, cartas al director, mociones municipales... un guirigay nada pequeño por unas "ramitas" porque era "sangrar al árbol", "hacerlo sufrir de modo innecesario".
Ha pasado el tiempo y, este otoño, un día he mirado y he visto los árboles hechos leña. Hoy, curiosamente, gobiernan los que antes protestaban. Y, como es obvio, no se han manifestado.
Es cierto... "el árbol" ya no sufre... es un tocón desmochado.
Se ha hecho silencio en el mirar de los niños desde los pisos del Coso. Sus ojos pueden ver el cielo sin trabas, pero ya no están esas ramas por las que, en sus sueños, trepaban a mundos imaginarios.
Hoy hay más asfalto, más cemento. El Coso de Zaragoza es más urbano.
Plazas duras, calles duras, árboles cortados... y lo que más me duele es que aquellos que los defendieron, tengan el alma seca, sean como postes hechos de madera sin alma que lleve la savia por sus vasos.
Hoy estoy triste porque los amantes del árbol mintieron... lo talaron.
frid
Wednesday, November 19, 2008
Iconos de Cristo (I). El Niño
La madre mira con ternura al hijo. El niño ha nacido en la pobreza... pero está arropado por el cariño y el calor de María. Es el Hijo de Dios y está desnudo e indefenso. Ternura...La madre, la madre de todos los tiempos, mira a su hijo con ternura. Es un reflejo de ese Amor anunciado en el Paraíso y reflejado en la "Mujer vestida de Sol".
En el paréntesis del inicio de los tiempos y su final... la madre y el niño. ¡La vida!
Entrega que adentra en sabores, canciones y colores navideños.
Los hijos nacidos reflejan al Niño de Dios... ¿Y los que no nacen? ¿Dónde la imagen del amor divino?
Amores truncados, Santos Inocentes... ahí pudo la Bestia devorar al niño que "la madre" llevaba en sus entrañas. Rompió iconos de Cristo.
Pero la serpiente antigua no ha vencido. Un restaurador, ahí arriba, entre los ángeles, recompone esos cuerpos destrozados, recupera esas almas que "casi no han vivido" y los presenta ante la Madre que tiene, ella sí, entrañas de amor infinitas en las que caben todos los niños que han sido, son y serán hasta que venga a la tierra el Primer Niño.
frid
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